lunes, agosto 21, 2006

Lo que opinan de El Ojo Crítico en su nº 51

David Cuevas y Victor Ortega
Investigadores

Lo primero que hemos de lamentar es el hecho de no haber profundizado antes en una publicación de este tipo, debido a ciertos prejuicios a cerca del director de la misma. Y es ahora cuando nos explicamos, ya que nosotros, jóvenes apasionados de las publicaciones convencionales, nos dejamos guiar hace unos años por el erróneo camino de la desconfianza y la mala prensa vertida sobre el autor de aquel clásico escrito, digno de las más bizarras hogueras medievales, titulado “La prostitución del periodismo paranormal”.Pasan los años y vas conociendo a aquel que en su día tildaron de hereje por el simple y llano hecho de ir contracorriente y denunciar aquello que le pareció injusto, sin salvar de la quema a los intocables, siendo vetado por ello de los citados medios convencionales que antes mentábamos. Y es entonces cuando somos tristemente conscientes de que, ni los que creímos buenos son tan buenos, ni los malos... tan malos. En este mundillo cada uno defiende su verdad y todas pueden ser discutidas, pero siempre respetadas.Confiamos, pues, en la necesidad de que tanto investigadores como apasionados, o simplemente curiosos; puedan tener este tipo de información alternativa al alcance de sus manos, sin censuras ni arquetipos. Ahora bien, sin esa palabrería malsana y gratuita de la que gozan varios miembros de ciertos sectores (ARP & cia) hoy día, ya que, acogiéndonos a ese acertado proverbio indio: "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio".

Javier Cavanilles
Periodista

50 números se dice pronto, pero se tarda años en llegar. El Ojo Crítico lo ha conseguido y es mucho más de lo que muchos pueden decir en un mundo como el de Internet en el que tan frecuentes son las arrancadas de caballo como las paradas de burro. Lo difícil no es imaginar un proyecto, el mérito es hacerlo realidad. Guste o no guste, de todo hay, El Ojo Crítico lo ha logrado. Y si ha llegado tan lejos es porque se ha convertido en una referencia de lo paranormal en los países de habla hispana. Sus artículos se leen y guardan con interés, aunque no siempre por las mismas razones. Algunos lo consideran una especie de Biblia que consultar antes de pronunciarse sobre cualquier tema. Otros, lo leen con la única intención de pillar a su director en un renuncio. Da igual, lo importante es que se lee. Y, sobre todo, que se lee gratis. El dinero y lo paranormal nunca han casado bien y siempre pesa más lo primero que lo segundo. Aquí no. No hay anuncios de videntes de mierda, de falsos remedios que causan más daño que el que pretenden curar, ni de amuletos tan caros como inútiles.

En El Ojo Crítico sólo hay información, abundancia de documentos originales y la más amplia lista de colaboradores de las publicaciones paranormales españolas, tan amigas de censurar a quien no baila a su son. Por eso espero El Ojo Crítico siga, por lo menos, 50 números más para poder estar en contra y a favor de sus puntos de vista y enterarme de lo que se realmente se cuece en el mundillo paranormal.

Pili Abeijón
Criminóloga
Autora de “Sicarios” y "Asesinos en serie"

Mi más sincera enhorabuena por la excelente trayectoria de este boletín. ¡Nada menos que cincuenta números! Hay que reconocer que la labor llevada a cabo desde aquellos primeros números hasta ahora es admirable, y en parte se debe a la buena voluntad y a la motivación de aquellas personas de mente inquieta que siguen deleitándonos con nuevos artículos de investigación que no hacen más que mejorar en calidad y sentido crítico. A todos ellos, gracias. Ánimo, y a por los cien.
Scott Corrales
Director de Inexplicata
http://inexplicata.blogspot.com/
http://arcanamundiblog.blogspot.com/

En momentos como este me viene a la mente la letra de aquel conjunto canadiense, “Rush”, que decía: “time is a gypsy caravan, steals away in the night, leaves you stranded in dreamland.” Y tal como reza la canción, que el tiempo ha transcurrido de tal forma que en un abrir y cerrar de los ojos ¡EOC ya ha alcanzado su quincuagésimo número!

Mientras que la mayoría de los boletines y cuadernos de corte ovnístico y paranormal ni siquiera llegaron a la mitad de esa cifra, la supervivencia de EOC en forma impresa y electrónica es todo una tenacidad de su editor y su equipo de colaboradores. Reciban todos desde este lado del Atlántico les envío mis más sinceras felicitaciones y el deseo de poder llegar a ver el #100 depositado en nuestros casilleros electrónicos.


Diego Zuñiga
Editor “La nave de los locos”

http://www.lanavedeloslocos.cl/

Tuve la suerte de recibir mi primer ejemplar de El Ojo Crítico en 1999, cuando con su editor comenzamos un intercambio fluido y enriquecedor. Yo le remitía La Nave de los Locos, un pasquín humilde pero lleno de ganas que edité en Chile, mi país, durante algún tiempo. Él se preocupaba de mantener mi colección de EOC al día. También me hizo llegar números más viejos, donde pude leer su "Prostitución del periodismo paranormal", que tantas ronchas sacó en su momento.

Con algunos de los artículos de la publicación, que ahora festeja 50 números en gran forma física y salud inmejorable, nunca estuve de acuerdo. Con otros, meridianamente. Con otros tantos, concordé plenamente. Lo importante, más allá de los 12 años, los cincuenta números, los cientos de páginas acumuladas, lo que cada cual pueda pensar de lo que allí se publica, es que EOC genera debate, crea espacios, abre puertas. Escribí algunas cosas para el boletín, y quizás una de mis deudas con él ha sido colaborar de forma más continua. Pero qué importa. Siempre habrá plumas ávidas para poner sus creaciones al servicio de EOC y sus lectores. "Los confidenciales" son sabrosos, las fotos antiguas nos remiten a un período de la ufología o lo paranormal más querible, donde había más ingenuidad quizás. Menos información, tal vez. EOC cumple doce años, gracias al esfuerzo de su edior y otros tantos anónimos que no tengo la fortuna de conocer. Espero que todos sigan adelante. Créanme que el esfuerzo ha valido totalmente la pena.


Ramón Alvarez
Director “Misterios en las ondas”

El Ojo Crítico.50 números.12 años de trabajo, 12 años de labor totalmente independiente, y al frente de esta magnífica publicación un gran escritor, un auténtico investigador de raza, un valiente que con maestría ha llevado a buen puerto esta titánica labor, uni querido y admirado amigo. Y digo que es una labor titánica por que soy consciente y muchos de ustedes saben que llevar a cabo ese dignísimo fanzine es una empresa francamente complicada. Manuel no sólo escribe si no que dirige, maqueta, coordina. incluso fotocopia y envía por correo ese material, un trabajo realmente encomiable. El Ojo Crítico es una revista en la cual se nota que esta hecha con cariño, con mimo, con pasión en donde hemos podido disfrutar de artículos totalmente inéditos, trabajos de escritores de renombre que no se han podido ver en las revistas comerciales. Ha sabido sobrevivir y adaptarse perfectamente a esta complicada y vidriosa era de Internet.

Todavía recuerdo cuando a finales de los años 80 mi añorado Antonio José Alés ya hablaba en su programa Medianoche de jóvenes muchachos que Empezaban a despuntar, que empezaban a destacar, de la llamada Tercera Generación de Investigadores y mencionaba a grandes como Javier Sierra, Manuel Carballal, Josep Guijarro o Bruno Cardeñosa y desde entonces he seguido el trabajo de todos ellos. La verdad es que tanto yo como muchísimos más seguidores y amantes de las cosas bien hechas estamos deseando que caigan en nuestras manos un nuevo número de El Ojo Crítico y saborearlo por que es simplemente genial y repito, lo que esta hecho con cariño, con el corazón, con el alma se nota en cada una de sus páginas.
Enhorabuena para el Nº 50 de El Ojo Crítico y enhorabuena fundamentalmente para el corazón de esa maravillosa revista que es su editor; un profesional con mayúsculas, un profesional como la copa de un pino, un currante nato si se me permite la expresión, que se ha dejado la piel pateando carreteras, caminos y senderos, que entre otras muchas cosas, ha tenido la valentía de destapar y llevar a los tribunales algunos de los más escandalosos fraudes del mundo paranormal. Ánimo querido amigo y espero y deseo que continúes con esa maravillosa labor y que sepas que en lo que pueda ayudarte cuenta totalmente con mi apoyo.

Jose Manuel Frias
Director “Limites de la realidad”
www.limitesdelarealidad.com


Determinadas parcelas del mundo del misterio están inmersas en lo grotesco y lo mafioso. Personajes singulares se mueven al son del dinero y de la conveniencia, creando una pésima imagen que a veces eclipsa, por desgracia, a los auténticos paladines de los enigmas, aquellos trovadores que han visto sus sueños hechos realidad al poder dedicar parte de su tiempo al noble arte de investigar y difundir honestamente. Por ello resulta de gran alivio, casi a modo de benevolente pomada contra la desesperación, ver entre este panorama desolador a personas y proyectos que escapan de toda manipulación por conveniencia, que son independientes en sus trabajos, y cuyo cometido es informar y esclarecer las dudas que asaltan al ser humano desde tiempos inmemoriales, de una forma objetiva y huyendo de oscurantismos baratos. EL OJO CRÍTICO es el mayor exponente en ese sentido. 50 números, que se dice pronto, lo avalan, y demuestran que el esfuerzo, la dedicación y la ilusión derrochada tiene su recompensa, que se ve reflejada en todos los que se acercan a sus páginas para poder “beber” de ellas. Gracias por vuestra espléndida labor, enhorabuena por el trabajo realizado, y que en la publicación del número 100 volvamos a coincidir en una nueva columna de opinión...

martes, agosto 15, 2006

Tratamiento legal de la brujería en la antigua Roma


Por Manuel Gómez Ruiz

Normalmente cuando intentamos relacionar la persecución de la brujería (entendida en su mas amplia definición) por los tribunales de justicia, rápidamente nos asalta la imagen del Tribunal que tiene el triste honor de ser el mas famoso: el Tribunal de la Santa Inquisición.

Efectivamente la imagen mental que tenemos de la persecución de la brujería se asocia a esos terroríficos tribunales en los que el reo era sometido a un juicio que se caracterizaba por ser un procedimiento secreto sin ninguna garantía procesal, donde se aceptaban rumores como prueba y se ocultaba al detenido los cargos de que se le acusaba, manteniéndose además en secreto los testigos o denunciantes… Por no hablar de la licitud del tormento como medio de obtención de la confesión de la pobre “victima”. Y aunque esa es la imagen arquetípica que la mayoría tenemos, el fenómeno de la persecución de la brujería es prácticamente universal. De hecho existe constancia histórica de que ha habido personas perseguidas por este motivo en todos los pueblos primitivos, y para demostrarlo vamos a trasladarnos a la cuna de la civilización occidental: Roma.

Según la tradición Roma fue fundada a mediados del siglo VIII a.C. por la unión de varias tribus latinas que ocupaban las siete colinas, pero nuestro análisis de la vida jurídica romana tiene que partir del momento histórico en que la organización social y política de Roma aparece estructurada en forma de civitas, dejando aparte la oscura época precívica.

Este punto de inicio puede marcarse con la redacción de la primera legislación romana, impuesta por la plebe en los años 451-450 a.C.: la Ley de las XII Tablas. Denominada así por haber sido grabada en 12 tablas de bronce, en ella encontramos la primera legislación condenatoria de prácticas mágicas. Concretamente se castigaba en dicha Ley los malos encantamientos en relación con el robo de mieses (cereal maduro con cuya semilla se hace el pan).

Esta primitiva influencia del Derecho Romano se puede apreciar también en las cualidades mágicas que acompañan a la noción de venenum. Posterior a esa influencia mágica es la aparición del término magus, con el que terminaría concatenándose.

Según explican algunos historiadores del derecho, esta unión pudo deberse a la reunión de dos profesiones existentes en dicha época en una sola: preparación de venenos y realización de encantamientos.

En los tiempos del emperador Claudio Nerón Tiberio (43 a.C.-37 d.C.) parece darse una separación entre el delito de magia y el delito de venenum, en virtud de senaconsulto (dictamen emitido por el Senado a petición de un magistrado. No tenía fuerza de Ley, aunque de hecho vinculaba a los magistrados). De todos modos la posibilidad de realizar encantamientos fue reconocida por el Derecho Romano hasta el último periodo, y la simple creencia en la mágia es punible según nos enseña Paulo (5, 23, 17), y es por ello por lo que se queman y se destruyen los libros relacionados con la magia.

Hagamos un inciso para recordar que durante el mandato del emperador Tiberio se produjo en Palestina un suceso que iba a cambiar la historia occidental: la condena y muerte de Jesús.

El cristianismo, nacido en un remoto rincón del Imperio, se extiende sin que la autoridad civil le dedicara especial atención. Sin embargo, a partir del verano del año 64, los emperadores trataron de eliminar a los seguidores de Jesús. Ente las razones aducidas para su persecución (dejando de lado quizás la razón más importante como era el no reconocimiento del origen divino del emperador), hay autores que han manifestado que las mismas no habrían significado otra cosa que la puesta en vigor de leyes contra la magia. Ello se razona desde el punto de que en el imperio se consideraban prohibidas las ceremonias realizadas de noche, salvo aquellas consagradas por una vieja costumbre, ya que –según da a entender Paulo- se consideraban más graves, siempre exceptuando de las amnistías funerales, y castigando en una primera época con la pena de muerte, cuya aplicación variaba según la condición del condenado: decapitación por espada, crucifixión o muerte en el circo. En época posterior el condenado era ejecutado por el fuego. Hecho este inciso continuemos nuestra andadura histórica.

En la época del emperador Marco Ulpio Trajano (nacido en la península ibérica en el año 53, ocupó el trono desde el inico del año 98 hasta el 117), el término magus llegó a alcanzar valor técnico en materia de delitos. Las ultimas y feroces persecuciones dieron paso a la tolerancia oficial en la época de Constantino I “El Grande” (274-337) durante la cual se promulgó en el año 313 el llamado Edicto de Milán, en que se reconocía la libertad de culto para el cristianismo; para, posteriormente, bajo el mandato de Teodosio I (349-395, y emperador desde el 379), se convierta el cristianismo en la religión oficial del imperio. Los otrora perseguidos reprimidos se convierten en perseguidores represores, ya que Constantino ordena la abolición de los cultos paganos y la persecución de toda herejía arriana. Tampoco en este sentido corrieron mejores vientos para los practicantes de la magia. El insipiente Derecho Canónico se presta a condenar y perseguir todo lo que huela a mágico. Asi podemos citar a modo de ejemplo los sieguientes:

- Entre los años 305 y 307 se celebro en Iliberis (o Elvira, cerca de la actual Granada), un Concilio al que asistieron obispos de toda la península ibérica. En el mismo, en su Canon VI, se castigaba con apartar de la comunión hasta la hora de la muerte al que causare con maleficios la muerte de otro, ya que tal crimen –según se argumentaba- no puede cometerse sin invocaciones idolátricas (adoración a falsos ídolos).

- En el año 386 Prisciliano –obispo de Avila- fue ejecutado en Tréveris por haber sido hallado culpable –entre otros delitos- de realizar maleficios y reuniones nocturnas y obscenas con mujeres. Recordemos que Prisciliano fue el fundador de un movimiento ascético-gnóstico: priscilianismo. Dicha doctrina sostenía principios moralistas (en la Trinidad no hay distinción de personas, sino de moos de manifestación), panteístas (el alma es una emanación de la divinidad) y maniqueistas (el matrimonio es una obra diabólica).

- El Codex Theodosianus, promulgado por Teodosio II de Oriente en el 438 y adoptado por Vlentiniano III para Occidente, consideraba perseguibles la adivinación y las costumbres paganas como la realización de sacrificios secretos y nocturnos, y a los lares (divinidades romanas protectoras de la casa y la familia).

Con ello nos vamos acercando al final del que fuera grandioso imperio romano. Hacia final del siglo IV y principios del V se producen las primeras invasiones bárbaras. Finalmente, en el año 476, Odoacro depuso a Rómulo Augusto, último emperador de Occidente.

En Hispania, las leyes y derechos romanos estuvieron vigentes incluso tras la caída del imperio romano, pues dicho derecho no fue sustituido automáticamente por otro, sino que la creación de nuevas normas legales por los reyes visigodos en laza con el derecho romano, aunque incluyendo en el mismo la tradición jurídica del pueblo visigodo.

En dicha normativa jurídica se continúan persiguiendo aquellas personas que se dedican a las prácticas mágicas, como en todas las sociedades se ha perseguido a aquellas personas que, el colectivo o incluso un individuo, consideran perjudiciales. Pero eso es ya otra historia.

Manuel Gómez Ruiz * (Publicado en EOC nº 15)

Licenciado en Derecho

martes, agosto 01, 2006

El caso del cirujano psiquico Andrés Ballesteros


Por Manuel Carballal

Dedicado a Carlos y a Marga, de Murcia, y a su sobrina, con mis más profundas disculpas...

Una profunda tristeza... Esa es la conclusión a esta investigación que, en mi caso, se inició hace tres años. Fue entonces cuando conocí a Andrés Ballesteros. Y desde aquella primera visita a Campanillas (Málaga); desde aquellas primeras operaciones de "cirugía mediúmnica" que presencié -y en alguna de las cuales colaboré asistiendo a Andrés en las intervenciones-; aquellas primeras conversaciones con Andrés; y aquellas primeros "testimonios del milagro" recogidos entre sus pacientes, el "curandero más espectacular de España" estaba presente en mi pensamiento cada cierto tiempo.

Andrés podría ser la respuesta a todas mis preguntas, la llave para abrir la puerta del misterio y desvelar las tinieblas que abrazan el mundo de lo paranormal desde la noche de los tiempos. Si lo que mis ojos habían visto era lo que aparentaba, y si los relatos que mis oídos habían escuchado reflejaban hechos objetivos, me encontraba, después de tantos años de angustiosa búsqueda, ante un trascendental fragmento de La Verdad.

Y exactamente eso es lo que creen cientos, quizás miles de seguidores de Andrés en toda España. Aparentemente Andrés Ballesteros presentaba en su piel los estigmas de la pasión de Jesucristo. Teóricamente era capaz de "adivinar" en el agua de una palangana todos los problemas físicos y psíquicos de sus pacientes. Supuestamente la "energía" que emanaban sus manos podía abrir el cuerpo de los enfermos -como si de un bisturí invisible se tratase-, para extirpar tumores, reparar arterias, "limpiar la sangre", etc, cerrando las espectaculares heridas si dejar ni la menor cicatriz. Presuntamente sus manos generaban una llamativa luz fosforescente, que aplicada sobre los enfermos, aliviaba sus dolores... ¿Qué más podía pedir?

Yo había visto con mis propios ojos la luz que "manaba" de las manos de Andrés. Había visto varias operaciones e incluso había podido ayudarle en alguna de ellas, tirando de las piernas del paciente, mientras el manipulaba lo que parecía una columna vertebral asomando entre los algodones ensangrentados que rodeaban la herida abierta en la espalda del enfermo. Había recogido docenas de testimonios, desbordantes de agradecimiento, de los agradecidos enfermos que habían puesto sus vidas en manos de el curandero de Campanillas.

Y lo que más me impresionó; había podido disfrutar de la entrañable conversación de aquel hombre del campo, de parca formación cultural, escasos recursos académicos, y nula formación teológica. Sin embargo Andrés parecía conocer profundamente las Sagradas Escrituras. Yo estudié teología durante cinco años (más los que he dedicado a estudiar el cristianismo fuera ya del seno de la Iglesia Católica), y podía certificar que los conocimientos bíblicos de Andrés -aunque de marcada tendencia protestante- eran cuando menos desconcertantes.

Por todo ello, y por mucho más, yo acudí a Andrés como buscador, nunca como investigador, y menos aún como periodista. En aquellos primeros contactos con Andrés Ballesteros no se me pasó por la cabeza tomar una sola fotografía, ni grabar un solo minuto... ni siquiera tomé notas. Algo que tan solo había hecho en dos ocasiones en los veinte años que llevo dedicado a la investigación paranormal: durante los días que pasé con el médium brasileño Luiz Antonio Gasparetto, y cuando pude conocer personalmente al otrora antropólogo, y después chamán, Carlos Castaneda. Ni una foto, ni un minuto de grabación, ni una nota en mi cuaderno. Quienes me conocen saben de mi compulsiva obsesión por anotar, fotografiar y grabar todo.

Esta es la única forma de poder compartir posteriormente todos los hechos tal y como ocurrieron. Pero Gasparetto, Castaneda y Andrés Ballesteros no eran algo que pensase en compartir. No eran un caso rutinario, ni una entrevista, ni un reportaje. Aparentemente eran un punto de inflexión en mi trayectoria como buscador. Su experiencia (y su aparente calidad humana) desbordaban mi capacidad como investigador, y me devolvían a los años de devocional vocación religiosa. A aquella feroz hambre de Verdad que un día me acercó a la Iglesia Católica, y que ahora me llevaban hasta una pequeña barriada en la periferia de Málaga.

Por todo ello. Por la trascendencia que encerraba la posibilidad, por remota que fuese, de que Andrés Ballesteros pudiese reventar nuestra percepción de la realidad, nuestro paradigma newtoniano, nuestra concepción del universo, decidí que sería totalmente sincero. Impecable. Y por eso, cuando, finalizada su jornada de trabajo, disfrutaba de una generosa cena a la que me había invitado Andrés en compañía de sus más cercanos, tuve que responder con toda trasparencia a su pregunta. Me interrogó sobre lo que había visto, y le respondí lo único que podía: la verdad.

Creía que un hombre tan trasparente, tan aparentemente ingenuo y sabio a la vez, presuntamente dotado de poderes tan espectaculares, podría leer en mi corazón. Sabría que cuando le dijese que estaba impresionado por lo que había visto, aunque no podía garantizar a nadie que fuese algo sobrenatural, entendería que le hablaba con el corazón.

Y que cuando le dijese que necesitaba alguna prueba mas sólida, algo irrefutable -ya que lo que había visto hasta entonces yo podría reproducirlo con trucos de ilusionismo- podría escrutar en mi corazón y ver que mis intenciones eran sinceras. Pero no fue exactamente así. Reaccionó con una cierta violencia, que yo interpreté como fruto del ego, intrínseco a la naturaleza humana, que todos tenemos en menos o mayor medida, sin que ello afecte a nuestra calidad como personas. Y es que todos, hasta Andrés, somos humanos...

Me desconcertó que aquel "hombre milagro" no entendiese mi prudencia, ya que yo no le había visto abrir ni cerrar el cuerpo en las operaciones importantes. Como hacía con todos los demás testigos que yo interrogé, me invitaba a salir de la habitación justo antes de empezar a "abrir", permitiéndome entrar de nuevo en la sala cuando el enfermo ya tenía la espalda abierta, los órganos extraídos sobre el cuerpo, etc. Haciéndome salir de nuevo antes de cerrar la herida. En otras palabras, yo solo había visto un ser humano tumbado en la camilla, con una herida -a veces muy espectacular- en el cuerpo, y posteriormente veía salir a ese enfermo de la habitación, sin la menor cicatriz.

Sólo pude presenciar las operaciones de "limpieza de sangre" completas, cuando operaba a una persona más o menos rellenita, y siempre por detrás de una línea de sal que Andrés marcaba en el suelo, a unos 2 metros de la camilla donde operaba, impidiendo, a esa distancia, que se pudiese percibir ningún detalle de la apertura y cierre de la herida. En otras palabras, ni yo, ni ninguno de los testimonios que recogí, podría afirmar que vio como los "rayos laser" que supuestamente salen de los ojos de Andrés, o la "luz" que mana de sus manos, rasgaban la piel, abrían la carne, y permitían que el curandero arrancase el intestino, el riñón, o cualquier otro órgano. Sin embargo que yo no hubiese podido presenciar todo el proceso, y que no conociese a nadie que lo hubiese presenciado, no significaba que todo fuese un fraude. Pero Andrés no comprendía mi prudencia. No me importó, y disculpé su suspicacia.

Lo que no pude comprender fue la llamada que me hizo Andrés meses mas tarde: "Alguien de Madrid y que te conoce bien me ha dicho que vas diciendo en la radio que lo que hago yo es mentira. ¿No te da vergüenza, después de lo bien que yo te he tratado?". Naturalmente yo no había hecho ningún comentario sobre la autenticidad o falsedad de los poderes sobrenaturales de Andres Ballesteros. Tan solo, y durante el transcurso de una entrevista con la Dra. Ana Cisneros (emitida en Mundo Misterioso el 31 de enero de 1999), con quien había coincidido en Campanillas, había comentado que acabábamos de regresar, pocas horas antes, de visitar a un curandero excepcional... ¿Por qué entonces Andrés daba crédito a aquella calumnia? ¿Acaso "Jonathan" -el ser espiritual que supuestamente lo acompaña desde niño- no conocía la verdad? ¿Dónde estaban sus poderes clarividentes?

Evidentemente, y a pesar de lo visto en Campanillas, las supuestas capacidades extrasensoriales de Andrés eran falibles. Yo jamás había sugerido que sus operaciones psíquicas fuesen un fraude, ni tampoco había dicho que fuesen auténticas. Simplemente había guardado un respetuoso silencio al no tener pruebas irrefutables en un sentido u otro. Sin embargo Andrés Ballesteros y yo nos enzarzamos en una acalorada discusión, que por momentos rozó el insulto personal, al acusarme de algo que no había hecho.

Confieso que en un primer momento disculpé la torpeza de Andrés (y del despistado de "Jonathan") al atribuir aquella difamación a alguno de mis abundantísimos enemigos en el mundo paranormal español. Y tras averiguar que Manuel Delgado, Iker Jiménez y otros componentes de la revista Enigmas habían visitado Campanillas, supuse que ellos eran los responsables de esa nueva calumnia. Habían practicado ese juego en muchas otras ocasiones para enemistarme con viejos amigos como J.J. Benítez, J. Sierra, etc. poniendo en mi boca auténticas barbaridades que jamás había dicho (creo que he dejado muy claro en todos estos años que cuando tengo algo que decir sobre alguien, lo hago directamente).

Confieso que me sentí furioso. En España no existen "cirujanos mediúmnicos" como en Filipinas o Brasil. Y son muy pocos los "dotados" que en la historia de la parapsicología española podrían equipararse a Andrés en cuando a la contundencias de sus supuestas capacidades sobrenaturales. Y mis esperanzas de encontrar una prueba irrefutable, un argumento contundente, una evidencia incontestable, de que existen "otras realidades", parecían haber sido abortada por una repugnante calumnia.

Andrés había cerrado las puertas a mis esperanzas de profundizar en su caso y conocer, de su mano, ese supuesto mundo sobrenatural donde sus estigmas, sus operaciones de "cirugía psíquica", la luz de sus manos, su guía "Jonathan", y sus poderes telepáticos y clarividentes, parecían la mejor demostración de que nuestros científicos, filósofos y teólogos están equivocados... y hay "otros mundos" y "otras realidades"... Y así, con la angustia de haber perdido, injustamente, el mejor caso al que un buscador podría aspirar, transcurrieron varios meses.

Tardaría tiempo en averiguar que la autora del falso rumor era una tal Yolanda (perteneciente al Centro Proyecto Dorado de Madrid, donde Andrés pasaba consulta todos los meses). Aunque su intención fuese perjudicarme, debo estar agradecido a la tal Yolanda (que por cierto no me conoce personalmente), ya que fue la primera en demostrarme que las dotes visionarias del curandero y su ser no eran tales.

Finalmente Ballesteros terminó reconociendo su error, y disculpándose conmigo por su irracional e injusto arrebato de cólera, pero la duda estaba sembrada. ¿Cómo era posible que si tenía tales poderes, y un ser sobrenatural que le advertía de todos los peligros contra él, tanto Andrés como su ser hubiesen sido engañados por un falso rumor contra mi? ¿O acaso no existían tales poderes ni tal ser sobrenatural?

Aún con esa sombra de duda en mi corazón, a principios del 2001 acudo a Sevilla para participar en una emisión del programa Espacio en Blanco con publico. En muchas otras ocasiones (Valencia, Zaragoza, La Coruña, etc) había acudido a los programas que Miguel Blanco realiza de cara al público, en diferentes ciudades españolas, para realizar demostraciones de mentalismo e ilusionismo, con objeto de mostrar al público de Espacio en Blanco como un prestidigitador puede realizar falsas demostraciones de telepatía, telekinesis, clarividencia, dermografías, levitación, etc.

En aquella ocasión, y durante el transcurso de una entrevista sobre los fenómenos paranormales en la comunidad Andaluza que yo había investigado durante los últimos 10 años, Miguel Blanco me preguntó abiertamente mi opinión sobre Andrés Ballesteros. Y respondí -ahí esta la grabación del programa- lo mismo que le había dicho a Andrés dos años antes. A pesar de lo que había visto y recopilado en Campanillas, yo no podía afirmar que los poderes de Andrés fuesen genuinos, ni tampoco que fuesen un fraude. No tenía elementos de juicio suficientes -aunque yo pudiese reproducir y mejorar la supuestas operaciones mediúmnicas de Ballesteros con técnicas de ilusionismo- para demostrar irrefutablemente una cosa ni la otra. Sin embargo -respondí a Miguel- tenía la esperanza de poder ahondar en ese caso en el futuro...

Y, como en tantas otras ocasiones, el universo conspiró para que esa esperanza se viese realizada pocos meses después. En el verano del 2001, Dulce34 (nick de una contertulia habitual en Mundo Misterioso) tenía la generosa amabilidad de organizar en Málaga la presentación de mi libro Los Expedientes Secretos, por iniciativa propia. Por una insólita casualidad (¿causalidad?) ese mismo día recibía una llamada de Luisa Alba, la investigadora que más había promocionado a Andrés Ballesteros durante los últimos cuatro años, requiriendo mis servicios como investigador especializado en fraudes paranormales. Luisa, visiblemente angustiada, solicitaba de mi opinión como ilusionista, y me pedía que reabriese mis investigaciones sobre el caso Ballesteros. Cuando le respondí que "casualmente" esa misma semana estaría presentando mi libro en Málaga no podía dar crédito.

Así que, aprovechando esa insólita coincidencia, decidí volver a visitar a Andrés en Campanillas. Cuando volví a la consulta de Andrés Ballesteros sentía el mismo voraz apetito por encontrar un pedazo de "Verdad" que llevarme al alma. Un trozo de evidencia sobrenatural con el que saciar mi hambre de pruebas. Y con toda la apertura mental de que soy capaz, retomé la investigación donde la había dejado años atrás.

Durante los meses siguientes asistí a nuevas operaciones, recabé nuevos testimonios, escuché nuevas disertaciones bíblicas, y reuní todas las evidencias posibles a favor de Andrés... Desgraciadamente las "pruebas" que Andrés Ballesteros me ofrecía se desmoronaban por si mismas.

El espectacular video de una operación de cerebro que me mostró en repetidas ocasiones -como su gran "plato fuerte"- no dejaba ver en ningún momento la cara ni la cabeza completa de la supuesta operada. Tan solo un plano corto de un amasijo de carne que Andrés toquetea con un bisturí. Y de pronto la cinta se corta e instantáneamente se ve ya el cráneo intacto de una mujer... ¿Cómo es posible que si Andrés quería con eso tener una prueba con la que callar a los escépticos no grabase ni como abre ni como cierra el cráneo, ni siquiera un plano en que se vea la cara del enfermo y que realmente su cabeza esta abierta?. Sin embargo, que dicha filmación no probase nada, y al contrarío, resultase extremadamente sospechosa, tampoco significa que todas las operaciones de Andrés fuesen fraudes.

Otro día me sorprendió encontrar semiescondidos en su casa, una gran colección de libros editados por los Testigos de Jehová (que luego localicé y consulté en varios Salones del Reino). En dichos libros se incluían todos los conocimientos bíblicos, supuestamente inspirados por Jonathan, de que hacía gala Andrés. Aún tardaría un tiempo en saber que durante 15 años Andrés había pertenecido a la conocida secta, adquiriendo gran experiencia en el trato con la gente, y en la psicología callejera, vendiendo la Atalaya y El Despertar en varios pueblos malagueños. Pero eso sólo significa que sus conocimientos bíblicos no eran de inspiración sobrenatural, y no que fuesen falsos ni auténticos.

También me encontré, tanto en el domicilio habitual de Andrés en Campanillas, como en su casa de campo en Casarabonela, libros especializados en temas paranormales, de Colin Bloyle, José Antonio Campoy, Jesús Callejo, etc. Evidentemente la pretensión que defendían los seguidores más fanatizados del curandero, de que era un hombre ignorante cuyos conocimientos se debían a las revelaciones de Jonathan, el ser espiritual que lo acompaña desde niño, eran incorrectas. Andrés, como el mismo me demostró durante las horas, días y semanas que pasé visitándole en su casa, en su finca, en su consulta, etc, se mantenía muy al día en campos como la ufología, la parapsicología, y lo paranormal en España, a través de revistas y programas de radio especializados, libros, etc... En otras palabras, sus discursos sobre las energías, sobre el mundo de los extraterrestres, o sobre los seres "elementales", etc, podían ser fruto de sus revelaciones sobrenaturales... pero también de los libros que leía sobre dichos temas...

Durante los tres meses que pasé pegado a él como una lapa, reconozco que estuve a punto de ser seducido, como tantos otros, por la magnética personalidad de Andrés Ballesteros. Tanto él, como toda su familia, terminaron por ganarse mis simpatías. Y quienes han seguido esta investigación mientras se estaba produciendo, saben de los enormes esfuerzos que he tenido que hacer para conseguir distanciarme emocionalmente del objeto de mi investigación.

Como he publicado anteriormente, a mi juicio un investigador no debe establecer lazos afectivos con el testigo o con el protagonista del caso que esta investigado, si no quiere perder su objetividad. Sin embargo ese estrecho contacto con la familia Ballesteros me ha servido para comprender la demoledora componente emocional del caso.

Los abundantes defensores de Andrés no lo son porque tengan pruebas objetivas, científicas o racionales de que el curandero obra fenómenos paranormales, sino por la incontenible simpatía que sabe producir en sus pacientes. Sus espectaculares estigmas, su campechana forma de hablar, su aparente incultura, lo convierten en un hombre tan espiritualmente atractivo como entrañable. Y es que 15 años de trato con la gente de la calle, durante su permanencia a los Testigos de Jehová, son una excelente escuela de psicología.

Para esos devotos seguidores Andrés Ballesteros era mucho más que un curandero. Era un místico, un visionario, un santo, un auténtico líder espiritual. En las muchas docenas de horas que me pasé en la sala de espera de su consulta escuché constantemente frases como: "Andrés es un ser único en el mundo"; "Después de Cristo, Andrés"; "Que no nos falte nunca, porque yo no sabría que hacer sin él...", etc. Quiero subrayar este aspecto emocional del caso, porque lo considero fundamental para comprender lo que ha ocurrido.

Y de esos mismos pacientes, seguidores y "discípulos", rendidos a los pies del Maestro, del "Mesías de Campanillas", escuché una y otra vez los mismos argumentos:

- "Andrés no cobra nada por sus operaciones, tú le das la voluntad". Esto es cierto, sin embargo, si Andrés convence a una persona de grandes recursos económicos de que le ha curado un cáncer ¿cuánto dinero vale ese servicio? Si bien la media de las donaciones podía oscilar en torno a las 5.000 pts en los casos de pacientes humildes, yo mismo he recogido el testimonio de personas que han entregado a Andrés la "voluntad" de hasta 2.000.000 de pesetas. (Repito: DOS MILLONES de pesetas). Otros, desbordantes de agradecimiento, o simplemente fascinados por la personalidad de este nuevo Mesías, le entregaban regalos, propiedades, o favores, imposibles de valorar económicamente.

- "Andrés solo opera con Luna Llena, y si quisiese hacerse rico podría consultar todos los días". El argumento es coherente, aunque en realidad Andrés recibía pacientes también en cuarto creciente y menguante. Y durante meses, mantenía además de en Málaga, otra consulta paralela en el Centro Dorado de Madrid, donde también operaba. Esta vez con tarifa fija de 7.000 pts por intervención, más donativos aparte. Realmente, yo no se si Andrés podía recibir más pacientes de los que recibía, ya que durante horas y horas, recibía a un paciente tras otro, terminando la jornada completamente agotado. Y, sinceramente, las cifras millonarias que Andrés recaudaba cada mes, creo que eran más que suficientes para saciar la ambición económica del más pintado. Aprovecho para decir que nunca he pensado que el económico pudiese ser el móvil de Andrés. Ganaba muchísimo dinero, pero no creo que ese fuese su objetivo, sino más bien un beneficio añadido...

- "Hay fotos y filmaciones en video de las operaciones". Es verdad. Desgraciadamente prácticamente todas las fotos cercanas de las operaciones fueron tomadas con la cámara de Andrés, quien, sin duda para mayor comodidad del investigador, se ocupaba de revelar el mismo los carretes y seleccionar las mejores imágenes que después entregaba al periodista o investigador de turno. Los que, como yo, tuvimos permiso de Andrés para tomar fotos con nuestra propia cámara, tuvimos que hacerlo desde detrás de la línea de sal. Aunque, justo es reconocer, que en alguna ocasión se ha podido tomar fotos detalladas utilizando un potente teleobjetivo... pero ya me referiré a esas fotos. En cuanto a los videos, ocurre lo mismo. No ha permitido grabar a terceros ninguna operación integra en la que se vea como abre y cierra el cuerpo. Y en las mejores imágenes, como la operación de cerebro, no se ve en ningún momento la cara de la persona operada, y ni siquiera se aprecia con claridad si se trata de un cerebro humano. Y lo más grave y desconcertante, el trozo de película en que debería verse como abre y cierra el cráneo, ha sido borrado de la película ¿¿¿???.

- "Hay operaciones irrefutables, como las de testículos, que estan fotografiadas". También es verdad. Y Andrés me obsequió con algunas fotografías espectaculares, de esa operación en concreto. Es una lástima que, si bien aparece con lo que parecen dos testículos en sus manos, mostrándolos a la cámara, el individuo operado aparece con la entrepierna (donde supuestamente han extraído los testículos) tapada con algodones ensangrentados, y no es posible ver que la bolsa de los testículos esta vacía, lo que si demostraría que los testículos del paciente son los que están en las manos de Andres... o al menos que a dicho paciente le habían extirpado los mismos. Algún malpensado llegó a sugerir que en realidad Andrés tenía en las manos criadillas de cordero, y que los testículos del paciente estaban ocultos bajo los algodones blancos que se encuentran rodeando el pene en esa intervención...

- "Muchos médicos han visto las operaciones y no han visto truco". Naturalmente los médicos son personal cualificado para evaluar la salud de una persona y, todo lo más, para examinar el historial clínico de un paciente, antes y después de una intervención de Andrés. Pero los médicos, como cualquier otro científico, no tienen cualificación para descubrir las técnicas que un ilusionista utiliza en sus espectáculos. Yo mismo he actuado en infinidad de ocasiones ante profesionales de la medicina, que no han podido adivinar cuales son las técnicas de prestidigitación que utilizo en mis demostraciones de falsa telepatía, falsa telekinesis, falso espiritismo, etc. Naturalmente, que los médicos pudiesen ser engañados por un mago, no significa necesariamente que Andrés lo fuese.

- "Andrés es capaz de diagnosticar tu enfermedad solo mirando en una tinaja con agua, sin haberte visto antes en su vida". En este caso, tan solo podríamos sentirnos un poquito desconfiados si nos paramos a pensar que la esposa de Andrés, encargada de coger las citas para cada consulta, a veces con semanas de anticipación, pregunta el nombre del enfermo y la causa de su enfermedad a la hora de cerrar la cita para un día y hora determinado. Alguien un poco crítico podría pensar que en su esposa la que informa a Andrés de la enfermedad por la que acude cada paciente antes de que este entre en la sala de operaciones, y sus 15 años de experiencia con la psicología callejera de los Testigos de Jehová, y años de experiencia como curandero, le permiten deducir el resto...

- "Andrés es un humilde trabajador de un almacén, y casi no tiene dinero para vivir". Es verdad que Andrés paga a Hacienda a través de una empresa OFRAN MALAGA SL, propiedad del hermano de su vecina y principal defensora. Aunque eso solo demuestra que estafaba a Hacienda y nada tiene que ver con que tuviese o no poderes paranormales. Por otro lado el hecho de que tuviese al menos dos casas, una en Campanilla y otra en Casarabonela; al menos dos coches, un utilitario destartalado con el que iba a la consulta y un flamante todoterreno con el que viajaba a su finca en el campo; un lujoso mobiliario en ambas casas, etc. Desde luego Andrés no es un hombre de clase baja, como pretendían sus devotos (un servidor, familiarizado con el trabajo de muchas ONGs españolas sabe distinguir una familia de pobres recursos, y la de Andrés no se ajusta ni de lejos a ese perfil). Sin embargo, que haya recaudado una pequeña fortuna personal, al menos a mi juicio, no significaba tampoco que su poderes no fuesen genuinos. Uri Geller es mucho más rico y yo no he podido encontrar explicación para todos sus presuntos poderes PSI...

En otras palabras, que los testimonios de sus devotos, no probaban que Andres tuviese auténticos poderes sobrenaturales. Y el mismo curandero ponía muchas trabas, al no permitirnos atravesar la barrera de sal para presenciar con detalle como abría o cerraba el cuerpo, al no permitirnos analizar alguno de los tumores extraídos, al no permitirnos contrastar los historiales médicos de los pacientes (apelando a su "secreto profesional"), etc. Vamos, que si quería averiguar que los poderes sobrenaturales de Andrés eran reales, y demostrarlo, tendría que hacerlo al margen de su propia colaboración.

Acudí a muchos investigadores expertos, que visitaron a Andrés, para reunir sus opiniones. Con algunos, como el equipo del Padre Pilón, llegamos al extremo de visitar la consulta donde operaba, en un día sin pacientes, para "medir" hasta los campos magnéticos existentes en dicho local, en busca de la supuesta "energía sobrenatural" de la que hablaban sus seguidores. Algunos de los componentes del equipo del Padre Pilón, habían presenciado también las operaciones de Andrés, e incluso habían podido fotografiarlas, pero, como en mi caso, desde más alla de la línea de sal. Contrastando nuestro puntos de vista, todos compartíamos un prudente escepticismo en torno a las capacidades paranormales de Andrés.

Luisa Alba, la investigadora mas pertinaz, insistente y tenaz de este caso, también se sentía escéptica, cuando, tras cuatro años de defensa a ultranza del curandero, había podido obtener una muestra orgánica de una de las operaciones. El análisis, para su sorpresa, frustración y desencanto, reveló que no se trataba de restos humanos... sinó de ave...

Naturalmente se trataba de la palabra de Luisa contra la de Andrés, y yo no sería justo ni objetivo si confiase a priori en uno de los dos, así que me las apañe para obtener, personalmente, una muestra del algodón empapado en sangre de la paciente tras una de las operaciones que presencié. Conservo la mitad de la misma, y la otra mitad se envió a un laboratorio para su análisis de ADN. (Análisis, por cierto, costosísimo). Los resultados a ese análisis, semanas en llegar a mis manos. Y mientras la investigación continuaba.

Una forma de demostrar que las capacidades sobrenaturales de Andrés y de Jonathan, el ser espiritual que le guia en las operaciones y los diagnósticos eran genuinos, era falseando la causa de la consulta. Sin duda, sino la clarividencia de Andrés si los poderes del sobrenatural Jonathan descubrirían le pequeña broma, dándonos una prueba irrefutable de sus poderes. Y así pedimos cita para falsos enfermos, que acudían con una dolencia errónea. Andrés tenía ahora la oportunidad de demostrarnos que su mensaje espiritual es real; que el más allá de los sentidos existe; que Jonathan y otras formas de vida no humana son reales... Pero Andrés se limitó a repetir el diagnóstico falso que habíamos dado a su mujer por teléfono... ¿cómo era posible? ¿tal vez tenía un mal día? ¿Acaso Jonathan estaba despistado esa tarde?

Repetimos la experiencia una, y otra, y otra, y otra, y otra vez. Y en cada ocasión intentábamos dejárselo más fácil a Andrés para que descubriese nuestro inocente engaño. Al fin y al cabo, si uno de nuestros ganchos decía que tenía ulcera, y Andrés le operaba de la misma, quizás es que realmente nuestro enfermo tuviese la ulcera ficticia y no lo supiera... (Sabía que este sería el argumento que intentarían utilizar sus defensores). Así que terminamos por rizar el rizo hasta límites inverosímiles. Por ejemplo, tomándonos la molestia de llevar a nuestro gancho a un médico para que certificase con el consiguiente informe, el impecable estado del órgano que diríamos a Andrés que estaba enfermo. Andrés ratifico que estaba enfermo y "operó" el órgano sano.

Repetimos este experimento en muchos casos, y nos costaba creer que fuese tan sencillo engañar a Jonathan, y a los poderes clarividentes de Andrés y su palangana. Así que decidimos ir aún más allá, y llegamos a enviar, por ejemplo a una mujer cuya matriz había sido extraída (según demuestra el informe médico que obra en mi poder, redactado por el Dr. Nogales, del Dpto. de Ginecología del Hospital Costa del Sol), para que Andrés la operase de la matriz... y lo hizo.

Pero el colmo de los colmos, y la evidencia demoledora, kafkiana y casi humorística, nos llega de las manos de David N. M., un joven gay malagueño, que accedió a vestirse de mujer, y a solicitar una consulta ginecológica con Andrés... Andrés Ballesteros, su palangana, y su guía extraterrestre Jonathan no solo no ratificaron que David tenía un problema ginecológico, sino que Andrés OPERÓ A DAVID PARA EXTIRPARLE QUISTES OVARICOS¡¡¡

Si no fuese por el drama humano que se esconde tras los miles de personas que pusieron su salud en las manos de Andrés, algunos de los cuales -ya terminales- fallecieron, este esperpéntico episodio de la parapsicología española merecería una caricatura. Pocas veces un curandero ha hecho gala de tan parcos poderes clarividentes como para operar de los ovarios a un joven gay vestido de mujer...

Antes de emitir una conclusión final a Luisa Alba, quien repito que solicitó mi opinión como investigador especializado en fraudes y como ilusionista, recopilé toda la información posible, añadiéndola a mis propias pesquisas. Debo agradecer a la Sociedad Parapsicológica de Málaga, al equipo del Padre Pilón, y a otros muchos investigadores y periodistas que realizaron sus propias pesquisas sobre Andrés Ballesteros, que me facilitasen una brutal cantidad de fotos, videos, documentos y testimonios, con los que podrían escribirse varios libros en torno al caso del "hombre milagro" de Campañillas.

Tras realizar un examen detallado y minucioso de las mismas, entregué a Luisa Alba las conclusiones que me había pedido. Mi opinión personal (y subrayo lo de PERSONAL) era la siguiente:

-Andrés Ballesteros utilizaba una luz química para realizar el efecto de la "luz" que ponía a sus pacientes; por esa razón los enfermos entraban a recibir la luz cuando Andrés ya estaba esperándoles en la habitación en penumbra, y con dicha luz saliéndole de las manos. Nadie vio nunca como se generaba ni como desaparecía la luz de las mismas, ya que tenía que ponerse la pintura y quitársela a solas. Dicha luz sale totalmente con un simple chorro de agua. Es de justicia reseñar que debo a Luis López Vilas este descubrimiento.

-Andrés utilizaba las vísceras de varios animales, algunos de los cuales yo vi en su finca de Casarabonela, para falsear los tumores, testículos y vísceras extirpados en las operaciones. Dichas vísceras serían ocultadas en el cesto de los algodones que usaba en cada operación, y que Andrés colocaba sobre la camilla al lado del paciente. Entre operación y operación su esposa "cargaba" la cesta con los pedazos de carne, columna de cerdo, higados, etc, que sabía que su esposo iba a necesitar en la siguiente intervención, ya que tenía en su libro de citas unas indicaciones sobre la enfermedad de cada nuevo paciente.

-La sangre que Andrés utilizaba en cada operación debería podía estar oculta en un FP (un instrumento que utilizamos los ilusionistas) y que podría ocultar en un bolsillo o en la misma cesta, antes de cada operación. Muchos de sus seguidores me habían contado numerosas experiencias paranormales que habían vivido con Andrés, como "la Cena del Señor" en que convertía agua en sangre, etc, que resultaban idénticas a los efectos de "magia química" conocidos por los prestidigitadores más torpes.

-La espectacularidad de las intervenciones, y el shock emocional que producían en el enfermo, podría favorecer auténticas sanaciones, o al menos la mejoría de los enfermos, en un grado directamente proporcional a la fe que tuviesen en el curandero dichos pacientes.

-En conclusión, Andrés Ballesteros no poseía, a mi juicio, ningún tipo de capacidad paranormal.
A pesar de que Luisa Alba ya se encontraba en una fase mucho más crítica para con el curandero, se resistía a aceptar mis conclusiones, sugiriendo que quizás en el fondo Ballesteros sí tuviese alguna facultad aunque tuviese que recurrir al fraude de vez en cuando. Pero a medida que las evidencias contra Andrés se iban acumulando, evolucionó su criterio al de que todo era un fraude.

El pasado 10 de octubre, y tras acumularse varias denuncias contra Andrés, reforzadas por las pruebas que habíamos recopilado varios investigadores independientes, el grupo de fraudes del Cuerpo Nacional de Policía de Malaga procedió a la detención de Andrés, y al registro de su consulta en plena intervención, descubriendo las vísceras de animales y demás elementos necesarios para la elaboración de sus engaños. Sólo me equivoque en lo de la sangre. No la portaba en un FP sino en un simple preservativo, que llevaba entre los algodones, y que rompía con la uña durante las intervenciones para que la sangre "manase" del cuerpo del enfermo...

Inmediatamente quien esto firma fue añadido a la lista negra de Andrés Ballesteros y, al igual que Luisa Alba antes, comencé a recibir amenazas e insultos muy agresivos, por atreverme a cuestionar los milagros del estigmatizado de Campanillas.

Otros amigos y familiares de Andrés, que me confirmaron personalmente que Andrés no "recibió" los estigmas a los 33 años, ni practica la cirugía psíquica hace 20, etc, etc, etc (ya que dichos amigos y familiares han vivido con él y lo conocen desde niño y saben que todos estos "fenómenos" no existían hasta hace 6 u 8 años), también están recibiendo ahora insultos y amenazas.

Necesitaría muchas páginas para detallar todos y cada uno de los trucos que empleaba Andrés Ballesteros para "licuar" la sangre, para "limpiar los chakras", para realizarse los "estigmas", para "adivinar" el pensamiento de sus pacientes, etc. Pero todos y cada uno de esos "prodigios" son fáciles de repetir y de superar por cualquier ilusionista. La fe de los pacientes hacía el resto. Ellos, como yo, también tenían una necesidad enorme por creer. También tenían hambre de Verdad. Pero ellos no fueron capaces de distanciarse emocionalmente del curandero para mantener la perspectiva racional. Y aseguro que no es fácil.

El amor que profesaban, y profesan, muchos de sus seguidores más devotos se convirtió en odio contra sus detractores, canalizando hacia nosotros las amenazas, insultos y más crueles difamaciones. En este sentido sin duda Luisa Alba ha tenido que sufrir, y aun sufre, el acoso más sádico y feroz. Yo, en estos momentos, también estoy recibiendo insultos y amenazas de sus seguidores mas irracionalmente fieles. Sin embargo no puedo menos que encajarlos y disculparlos, porque se que, en el fondo, tan solo es la fe en que Andrés Ballesteros es un ser divino, la que mueve la ira de sus seguidores hacia quienes hemos contribuido en desenmascarar el fraude. Pero eso no me hace sentir mejor.

La sensación es exactamente la misma que sufrí cuando regresaba de Haití, tras encontrarme con los falsos "diablos", o cuando me encontré con el origen terrestre de los humitas, o cuando descubrí que los "poderes" de tantos y tantos mediums, videntes y paragnostas, eran torpes trucos de ilusionismo... Es posible que mi ego se sienta satisfecho, intelectualmente, por haber descubierto el engaño. Pero, joder, como me habría gustado que fuese auténtico...

Una de las llamadas que he recibido estos días me espetó que yo era un hijo de puta, porque ahora mucha gente, que por sugestión podría haberse curado gracias a la puesta de escena de Andrés, ya no podrá sanarse por mi culpa... Y quizás tengan razón. "¿Qué importa si hace truco, si la gente se cura?", me dijo esa mujer... Tal vez debería haber guardado el fruto de mi investigación en un cajón, y tal vez debería mentir cuando me preguntasen si creía que los poderes de Andrés eran auténticos... Tal vez así su consulta continuaría llenándose de enfermos, y tal vez algunos de ellos mejorasen su salud o incluso llegasen a curarse... Tal vez.

Probablemente muchos de los seguidores de Andrés, entre los que me he encontrado empresarios, políticos, y componentes de algunas de las familias más importantes de España, incluyendo la Familia Real, también se sientan furiosos con nosotros por haber destrozado la credibilidad de Andres Ballesteros. Pero juro que eso no me preocupa tanto como la profunda congoja de quienes han visto rotas sus ilusiones por haber creído en los poderes del "hombre milagro" de Málaga. Por ellos, y por no haber sido capaz de cerrar este caso hace tres años, es por lo que siento esta enorme tristeza. Se lo que se siente al perder la fe, y no es una sensación agradable. Conozco esa terrible sensación de vacío, como si el suelo se abriese bajo tus pies.

Conozco la sensación de ridículo, de pudor, de culpabilidad. Conozco la rabia y la frustración. Pero Andrés Ballesteros no es el final del camino. Es solo una etapa, amarga pero instructiva, de la que podemos aprender todos. Sobretodo ellos, sus devotos, que tendrán que ahogarse en su propia ira, o ponerse en pie, dejar a un lado la muleta espiritual que habían encontrado en Andrés, y seguir caminando solos. Nadie va a ganar el cielo por nosotros... ni siguiera Andrés Ballesteros.

Si se tratase solo de un impositor de manos, de un magnetizador, etc, tal vez podríamos aludir a un fraude inconsciente... tal vez podríamos imaginar que su intención era buena y que se dejó llevar por la masa... Pero Andrés tenía que preparar cada noche las viscerás que iba a utilizar al dia siguiente. Tenía que introducir la sangre en los preservativos añadir un anticoagulante y colocarlos en la nevera... Tenía, en términos criminológicos, que ejercer la premeditación y la nocturnidad.

Y cómo me gustaría saber en que pensaba Andrés cuando preparaba todas las "herramientas" del engaño, noche tras noche, para ser utilizadas al día siguiente con sus devotos y rendidos pacientes... ¿En dinero? ¿En fama? No lo creo. A mi juicio, y aunque sería extenso desarrollar esta idea, su móvil era otro: el poder. Hombre de profundas creencias religiosas se vio, de la noche a la mañana, impulsado a lo más alto de la fe. Ya no solo era un creyente, un Testigo de Jehová comprometido con la Biblia. Ahora él era el objeto del culto que anteriormente había profesado. Ahora Andrés Ballesteros era el mesías, el guía espiritual de miles de personas. Y esa forma de poder, embriaga.

En este momento todas las cartas están sobre la mesa. Si yo estoy equivocado y Andrés Ballesteros y su ser espiritual Jonathan, poseen poderes sobrenaturales, bastará con que hagan una sola operación, ante el juez, sin línea de sal ni oscurantismos de por medio. Yo mismo me ofrezco como conejillo de indias para esa operación. Y si Andrés Ballesteros, ante el juez, es capaz de "adivinar" mi mal, abrir mi cuerpo con la energía de sus manos, y extraer el organo enfermo para sanarlo... me retractaré de todo lo dicho, y aceptaré que es un ser sobrenatural, que Jonathan es una criatura de otro mundo, que hay un más allá, y todo lo que él desee enseñarme. Pero mientras mantendré que el "hombre milagro" es un extraordinario manipulador, responsable de la mayor y más sádica de las crueldades. La que exprime las emociones, los sentimientos y las creencias de los semejantes -sean campesinos o reyes- en beneficio propio.

Manuel Carballal (Publicado en EOC nº 34)

Fatima nunca más


Por Carlos Fernández

El padre Mário de Oliveira, es una de esas personas que apuesta todo por las cosas en las que cree. Su lenguaje es directo, sin medias tintas; y no vacila en enfrentarse a la Jerarquía Católica en un tema tan "sagrado" en Portugal como es el de las apariciones de Fátima. Después de participar en un programa de televisión sobre este asunto, en el cual levantó no pocas polémicas, decidió compilar todas sus críticas en un libro que se tituló Fátima Nunca Máis. A un año de su publicación, este controvertido libro ya va por su novena edición.

Mário de Oliveira nos recibió en su casa de São Pedro da Cova, en las afueras de Oporto. Con la simpatía y la contundencia que le caracterizan, nos fue desmontando uno a uno los aspectos que conforman el conglomerado de Fátima. Y después de conocer su trayectoria profesional, no nos sorprende que se haya atrevido con un libro tan demoledor como éste.

Padre Oliveira: -Soy padre católico de la Iglesia do Oporto -comienza diciendo el Padre Mário- desde Agosto de 1962. Fui párroco de Macieira da Lixa, concelho de Felgueiras, y estuve preso dos veces por la PIDE -policía política del régimen fascista depuesto en 1974-. Antes de eso, fui enviado como capellán militar, a la Guerra Colonial, en Guinea-Bissau. Pero, después de cuatro meses, me expulsaron por pedir la paz y, concretamente, el derecho de los pueblos colonizados a la autonomía e independencia. Sin dejar de ser cura, comencé a ser periodista, en Enero de 1975. Aun lo soy ahora, como director del Jornal FRATERNIZAR. En la Iglesia de Oporto, vivo sin ningún oficio pastoral, desde que salí de la prisión política, en Febrero de 1974. Me dedico a las comunidades cristianas de base, a la teología de la liberación. Tengo publicado diversos libros, como: Evangelizar a los pobres; Chicote en el templo; Maria de Nazaré; En el principio era el amor; Como fui expulsado de capellán militar; Mas a África, señores, por que le dais tantos dolores?; Fátima nunca mais, y otros.

EOC: -¿Porqué dice Usted "Fátima Nunca más"?

-Yo estuve estudiando durante varios años este fenómeno de Fátima, desde que se creó el periódico Fraternizar. En los meses de mayo siempre me preocupé por aquel fenómeno, con sus multitudes caminando hacia allá. Y siempre me produce una gran duda: ¿Es Fátima una manifestación de fe o es la manifestación de paganismo? Después de varios años, que lo que lleva a la gente a ir a Fátima de una forma tan sacrificada, casi desgraciada, arrastrándose por los caminos con mucho sufrimiento. Y al llegar allá, despojándose de todo lo que tienen, hasta de su propia dignidad como personas, llegué a la conclusión de que aquello no es una manifestación de fe cristiana, sino una gran manifestación de miedo.

Cuando las poblaciones son menos ilustradas -y en lenguaje cristiano evangelizadas- continúan muy marcadas en su inconsciente los mitos antiguos de los dioses y diosas, que tanto podían bendecir como castigar. Por eso, precisan estar siempre bien con esas fuerzas míticas. Hacer cosas para agradar a las divinidades de modo que ellas nos bendigan y favorezcan sus actividades.

En el fondo, aun son estos sentimientos los que mueven a estas personas. Si fueran gentes verdaderamente evangelizados, no tendrían esos miedos. Se liberarían de todos los miedos del pasado que corresponden a una visión mítica del mundo y se transformarían en personas saludables y abandonarían aquellas creencias. Yo llegué a la conclusión de que Fátima nunca más, porque es una manifestación de miedo y no debe ser estimulada y apoyada por la Iglesia católica. Por el contrario, debería ser denunciado para que finalmente la gente comprenda que si quiere ir allí, lo haga solo por hacer turismo, y no como una manifestación de Fe. Por lo tanto Nunca Más promover el miedo a la gente.

-Toda la doctrina de Fátima parece un reflejo de las prédicas más anacrónicas de la Iglesia Católica. ¿Nació la "teología" de Fátima de unas revelaciones dictadas a tres niños, o tienen alguna otra fuente documental?

-Lo que se le atribuye a la Señora de Fátima no es nada nuevo. Fátima es una caja de resonancia de las doctrinas del Libro Misión Abreviada. Fátima no tiene consistencia en si objetivamente hablando. Corresponde a una invención de una parte del clero portugués que nunca soportaron el hecho de que hubiera una revolución y una república. La revolución de la república puso fin a casi 8 siglos de unión entre el régimen monárquico y la Iglesia católica. El clero ocupaba el primer lugar durante la monarquía. La revolución acabó con estos privilegios, separando la Iglesia y el Estado. Promovió una ley de libertad religiosa y la Iglesia Católica quedó reducida a su condición normal.Entonces el Clero aborreció la implantación de la República y comenzaron a predicar, de aldea en aldea, mediante las llamadas "Santas Misiones", que en el fondo eran prédicas contra la república y contra los "ateos" que habían promovido la revolución.

-Más allá de su interpretación, ¿qué nos puede decir respecto a los fenómenos que habrían ocurrido allí? ¿Son producto de la imaginación de los niños y de los otros testigos?

- La zona de Ourem (y Fátima) es una zona, por el propio terreno, propicia para que se produzcan manifestaciones luminosas, por los minerales propios que existen en el subsuelo. Y fue en ese escenario en el que los niños de Vila Nova de Ourem veían luces; que en la creencia popular eran consideradas como manifestaciones de ángeles. Es decir, cualquier manifestación luminosa era interpretada por las creencias populares como el rastro de luz de un ángel. Tanto los niños como los adultos vivían en ese clima. El clero aprovechó esa situación y en sus prédicas aterrorizaban a las poblaciones. Estas prédicas se realizaban a altas horas de la noche y de madrugada; siempre en la oscuridad. La población vivía muy aterrorizada, y quienes levantaban la voz sobre el púlpito, tenían una superioridad sobre las gentes de las aldeas. A través de estos medios, inculcaban su mensaje antirepublicano. Y el hecho de que existiese una aparición, era enormemente conveniente para los intereses del Clero de aquella época.

Los curas que predicaban las "Santas Misiones", para hacerse entender mejor, también hacían representaciones de teatro popular. Algunas personas escogidas eran entrenados como actores para representar determinados papeles. Una persona hacía de Nuestra Señora, otro de San José y decían determinadas frases. Y esto impresionaba mucho a los niños. Imagínense a los niños, cuidando sus rebaños solos, en la sierra; bastaba con que una pequeña tormenta, educadas en ese ambiente de terror, para que en su imaginación vieran y oyeran cosas que va conocían por las representaciones de teatro.Para mi, lo más importante de todo esto, es que cuando los niños son interrogados en aquel momento, no dicen nada que la gente no supiese ya. Ellos nunca dijeron ninguna frase ni nada nuevo. Ellos se limitaban a reproducir lo que toda la gente ya había oído en las prédicas o en los teatrillos. Por lo tanto, si los niños hubieran dado alguna información nueva, podríamos preguntarnos si hubo algo. Pero los niños solo se limitaban a reproducir lo que ya tenían en su memoria. Es simplemente una proyección para afuera de lo que ya tenían en su mente. No hay aquí ningún fenómeno sobrenatural. Todo tiene una explicación muy natural. No se puede ver aquí el "dedo de Dios" porque solo hay dedo humano. Como mucho hay un delirio o alguna alucinación provocada por el miedo, pero nada más.

-En su libro habla usted de una Fátima I y una Fátima II. ¿Fue la historia de Fátima manipulada a conveniencia de los intereses de la jerarquía eclesiástica?

-Lo que los pequeños dijeron en un primer momento, en las primeros testimonios, ya había algunos retoques del clero. Sin embargo, la Jerarquía de la Iglesia siempre se mantuvo distante de los fenómenos de Fátima hasta 1930. Hasta entonces ningún Obispo se quiso implicar en el asunto. A pesar de esto, tuvieron el cuidado de colocar allí -discretamente- hombres de su confianza, que le daban alguna credibilidad a aquello. Y son esos hombres de confianza de la Jerarquía que interrogan a los niños y registran su relato. Son hombres de la propia Iglesia, interesados en el fenómeno, quienes documentan el llamado "fenómeno de Fátima". No son personas con espíritu crítico, y son parte interesada en aquel fenómeno. Años más tarde fue la Jerarquía Eclesiástica quien dio apoyo y cobertura legal al asunto. Y todo quedó en familia.A pesar de tener a sus hombres de confianza en Fátima, la Iglesia no reconoce las apariciones hasta 1930.

A partir de 1935, es que la versión de Fátima comienza a ser distinta. Hasta entonces solo se sabía lo que los primeros sacerdotes habían recogido del testimonio de los niños. En 1935 nace lo que los estudiosos llaman "Fátima II", distinto a lo que hasta entonces se conocía, llamado Fátima I. La Iglesia católica no reconoce esta designación, porque es el símbolo del descrédito de Fátima. Fátima II es atribuida exclusivamente a la hermana Lúcia, única supuesta vidente que sobrevivió.

Cuando la Iglesia reconoce Fátima, fue cuatro años después de que el golpe militar de Salazar destronó a la república. Salazar implantó un régimen de "salvación Nacional", en una línea totalmente católica, recuperando la situación anterior a la república, pero con un régimen diferente. Los Obispos quedaron muy conformes con este golpe en 1926.
-¿Entonces la imagen que hoy tenemos de los sucesos de Fátima es -en buena medida- una invención?

- Una vez que la Jerarquía pasó a reconocer aquellas primeras cosas que decían los niños, se dieron cuenta de que no tenían nada de especial. Entonces era preciso reinventar Fátima. Y los sacerdotes tenían todo el control sobre la conciencia de Lucía, que tenía voto de obediencia a su confesor y al Obispo. Ellos le dieron órdenes para que escribiera sus memorias, donde volcaba todo lo que recordaba de su infancia, especialmente todo lo que estaba relacionado con 1917. La hermana Lucía tenía apenas la "3ª clase", casi no sabía leer ni escribir; por lo que las memorias que fueron publicadas en un libro y que le son atribuidas, probablemente no son de ella. Hay allí una "mano" especial. Y en el libro hay una nota que dice que los textos han sido un poco retocados. Y quien va a corregir, agranda lo que le interesa agrandar. Por lo tanto, esto no tiene ninguna seriedad.Y curiosamente, en esas memorias, a partir de 1935, aparece una versión de Fátima totalmente distinta a la de 1917. Están hablando de otra cosa. Es hay donde se cuenta que los niños habían sido preparados para las apariciones a través de un ángel -que se llamó "Ángel de Portugal". Nunca nadie había oído hablar de que aquellos niños vieron ángeles en 1917. Cuando los niños fueron interrogados y presionados, nunca hicieron ninguna referencia a ángeles. Como nadie puede rebatir el testimonio de la hermana Lúcia, porque los otros dos pastorcitos murieron, solo vale lo que dice una persona que hace décadas que está aislada de la sociedad y que no tiene contacto alguno con el mundo.A mi modo de ver, leyendo sus memorias llego a la conclusión de que ella vive en un delirio permanente, siempre con visiones y hablando y escuchando voces. Es una persona que necesita tratamiento psiquiátrico y no puede ser tomada en serio como mensajera de Dios.

Es a partir de que aparece Fátima II cuando se empieza a hablar de combatir a Rusia, de acabar con el comunismo y el peligro de su expansión. Y esto en 1935 tenía su sentido.. ¡Pero en 1917 no! En 1917 no existía Rusia y en Portugal nunca se había oído ese nombre, y mucho menos los niños de la Sierra de Ourem.

El mensaje de Fátima que acabó por imponerse al mundo es un alegato contra el ateísmo comunista y su expansión, lo cual nada tiene que ver con los sucesos de 1917. Esto es una invención, y no tiene ninguna base histórica ni la más mínima credibilidad.

- Los dos niños recientemente beatificados, Jacinta y Francisco Marto, murieron poco tiempo despues de las apariciones de 1917 ¿Es responsable de su muerte la propia ideología de Fátima?

-La causa inmediata de la muerte de Jacinta y Francisco fueron las pestes. La gente corre para Fátima con la esperanza de que la señora les va a ayudar con sus aflicciones. Ahora ya no se hace, pero durante años, cada ceremonia del día 13, durante la "bendición de los enfermos" había siempre un cura que estaba en el micrófono. Cuando el obispo estaba con la custodia bendiciendo uno a uno, el cura del micrófono, poniendo una voz conmovedora decía: ¡Señor haced que vea! ¡Señor, haced que camine! Según sea la enfermedad. Y toda la gente repetía la frase. Siempre querían crear expectativa de que se podían curar. ¿Cómo es que Fátima va a curarles si dejó morir a los pequeños a los que se había dirigido? Y en los propios relatos de 1917 ya decían que la Señora curaba a algunos si y otros no ¿Y como es que no curó a los dos niños?

Reconozco que los dos niños murieron -al igual que muchas otras personas de la época- pero la pregunta es ¿Cómo llegaron a enfermarse?. La interpretación que yo hago es que los niños vivían aterrorizados, tan convencidas de que los pecados llevaban a los pecadores para el infierno, que pasaron a sufrir tantas privaciones que estaban totalmente debilitados. En esta situación tan vulnerable, llegaron las pestes y acabaron con ellos. Si estos niños hubieran crecido sin miedo, si se hubiesen alimentado correctamente, seguramente habrían sobrevivido a las enfermedades. ¿Por qué sobrevivió Lúcia? Ella era la mayor, era más resistente, se alimentaba bien y era menos sensible. Nunca se dejó impresionar por las amenazas de los predicadores, y por eso sobrevivió. No comer, no beber agua, (Jacinta llegaba a entrar en delirio por la sed hasta tal punto que no soportaba el canto de los pájaros) etc... Estos niños no fueron privilegiados, sino víctimas de la "Señora de Fátima". Si la señora de Fátima no las mató, por lo menos contribuyó para que Jacinta y Francisco murieran antes de tiempo. Esta muerte precoz es casi un crimen.

-¿Y quien es o que es la "Señora de Fátima"?

-La señora de Fátima es algo mítico y no real. Es una imagen construida por un famoso santero de Braga, construida en base a los datos que le dio la hermana Lúcia. Por supuesto -como acostumbro a decir- es una imagen ciega, sorda, muda, no se conmueve. Por eso corresponde a otra imagen que ya es mítica. Las imágenes que se encuentran en los altares, corresponden a una imagen mítica que está en el inconsciente de las personas. Y esa si que es peligrosa. Es capaz de reproducirse.

-Intuyo cual va a ser su respuesta, pero.. ¿Por qué tantos años de polémica con las tres partes del Secreto?

-El gran secreto de Fátima es la gran fortuna que hay allí. El secreto de Fátima no tiene ninguna consistencia. La primera parte del secreto era la revelación del infierno, llena de fuego y de almas sufrientes. No es casualidad que esta descripción es idéntica a la del libro "Misión Abreviada", tan popular en aquellos años. Y el propio Juan Pablo II -tan fatimista- contradice este secreto diciendo que al contrario de lo que creía la gente, el infierno no tiene fuego. ¿Entonces como lo vieron los niños?Yo soy un poco más radical y digo que estos secretos son una expresión más del paganismo, que utilizaba el recurso de los secretos revelados solo a unos pocos elegidos, para mantener así a las conciencias afligidas, sacrificándose hasta el límite para entrar en ese círculo de elegidos. Solo con verdades proclamadas es como la gente se libera. Con secretos, las mayorías se mantienen esclavizadas.

-Otro tema polémico es el del "milagro" atribuido a la pequeña Jacinta y que la llevó a los altares junto con su hermano Francisco. ¿Puede considerarse esto como una curación milagrosa?

-La curia del Vaticano demostró tener mucha prisa en revelar este milagro. La propia protagonista dice que siempre recurrió a Jacintinha Ella tenía mucha devoción a Jacinta y nunca se acordó de Francisco. Si ella pedía solo a Jacinta por la cura de su mal, y si tomamos esto en serio, en la lógica del Vaticano, debería -como mucho- beatificarse solo a Jacinta. El "milagro" es atribuido exclusivamente a la intervención de Jacinta. La señora Emilia nunca se acordó de Francisco. La curia del Vaticano no da ninguna manifestación de seriedad en este suceso. Por lo que se puede ver, ella aun tiene muchas dificultades para caminar. Además, todo su aspecto es tan infeliz, tan triste, de una mujer tan reprimida y oprimida; por lo que pienso que este no es un milagro presentable. Para quienes somos un poco escépticos en este asunto... ¡Por lo menos que haga un milagro bien hecho!

La palabra milagro es interpretada como un suceso que quiebra las leyes de la naturaleza, no es una manifestación de fe ni una señal de Dios. Eso es la tentación. La Humanidad, en su impotencia, siempre proyecta para fuera de si un poder superior, pero un poder que forma parte de la Naturaleza. A ese poder Superior se le atribuye la capacidad de poder hacer cosas que los seres humanos no pueden. Un poder así es un poder opresor, no un poder libertador. En el evangelio, Jesús llama a ese poder una "tentación". Y el mismo Jesús se rehusa a hacer esos "milagros" cuando es presionado por sus adversarios. Y caer en la tentación significa disminuirse y perder su dignidad como ser humano.Cuando la señora Emilia recurre a un poder de fuera, esta recurriendo al esquema de la tentación, que es el esquema que nuestra iglesia católica aun tiene. En vez de apelar a las posibilidades de la ciencia, de los centros de salud, etc; va por un atajo a pedir a un poder Superior para curarse. Si por casualidad el poder superior acudiese, la disminuiría. Tenemos un Dios que tapa agujeros y no un Dios que promueve la creatividad, la responsabilidad y que promueve al ser humano a su propia grandeza. Esto no corresponde a la lógica del Evangelio, pero si a la de la Curia del Vaticano que aun utiliza los esquemas del paganismo.

Insisto entonces, que aun dentro de su propia lógica, solo tendrían que beatificar a Jacinta. Francisco va de propina. Lo cual cae en el ridículo dentro de la lógica de la Curia del Vaticano..

-¿Y porque cree usted que el Vaticano tuvo tanta prisa en beatificar a los niños?

-La prisa se debe a la avanzada edad de Juan Pablo II. Cualquier otro papa no los beatificaría. Pero Juan Pablo II es un gran fatimista porque tiene la visión de un polaco que vivió bajo un régimen comunista y vio siempre a Fátima como una gran salvación. La curia solo podrá beatificar a estos niños con este papa. Sin él no,La señora Emília vivió todos estos años de su enfermedad siempre en las manos de los médicos. Siempre estuvo acompañada por los médicos, le realizaron varias intervenciones quirúrgicas, le dieron mucha medicación. Por otra parte ella siempre tuvo una gran fuerza de voluntad para reponerse de su enfermedad que la mantenía en cama. Todos estos aspectos, a lo largo de los años, acabó por dar buenos resultado. A veces las parálisis tienen causas emotivas o nerviosas, y una fuerte emoción puede liberar los músculos oprimidos por una fuerte depresión. La persona vuelve a tener sus capacidades. Creo que todo esto tiene explicación natural. La curia del Vaticano tuvo cuidado de apartar del proceso a los médicos que no tenían mucha fe en Fátima, que querían ver los documentos para ver si la curación tenían una explicación natural.
-¿Cambiará algo en Fátima con la beatificación de los niños?

-Con este proceso, los dos niños dejan de ser personajes históricos para convertirse en imágenes idolatradas. Las imágenes que se van a elevar a los altares van a ser dos nuevos ídolos que los creyentes querrán tocar, besar, mirarlos con devoción, van a llevarlos como amuletos en los coches para ver si evitan accidentes. La gente no van a querer ser como ellos sino que van a llevarlos como fetiches para ver si los liberan de los males. Creo que el motivo principal por el cual van a ser elevados a los altares, es que van a hacer grandes fortunas con ellos.

-¿Aporta algo Fátima al credo Católico Romano?

-En contra de lo que mucha gente cree, Fátima nunca fue parte de la fe católica. Por negar los fenómenos de Fátima no se deja de ser católico; porque ninguna "aparición" de cualquier parte del mundo nunca será parte del credo católico. No entiendo como algo que no forma parte del credo católico romano, tiene tanta importancia para la Iglesia. El gran mensaje del cristianismo es "No tengan miedo". Sin embargo el mensaje de Fátima es todo lo contrario.

Carlos Fernández (Publicado en EOC nº 31)

lunes, julio 17, 2006

El fraude de los diablos de Haiti

Por Manuel Carballal

La situación era dantesca. Estaba agarrando por el cuello a un negro de metro ochenta, amenazándolo con el machete y exigiéndole que nos llevase de vuelta a la ciudad inmediatamente. La situación se nos había ido de las manos por mi culpa, y a voz en grito, nos enfrentábamos al brujo y a su docena de ayudantes, en aquélla remota playa a 40 km. De nuestro hotel en Puerto Príncipe...

Llegamos a Haití en pleno carnaval. Las calles de Puerto Príncipe estaban literalmente tomadas por la muchedumbre. Miles de haitianos se apiñaban en la Av. Le Place bailando, cantando y luciendo insólitos disfraces. Mientras intentábamos cruzar entre aquel gentío para llegar a nuestro hotel me tropecé de bruces con un negro enorme que, al volverse, se encaró a mi disfrazado de Barón Samedí, el señor de la muerte en la religión Vudú. Teniendo en cuenta que el objetivo de este viaje era presenciar la materialización de un "diablo", (no, no es broma) aquel haitiano disfrazado del Señor del Cementerio era una premonición poco halagüeña. Pero había recorrido miles de kilómetros, para investigar uno de los aspectos más increíbles del Vudú y, sobretodo, para intentar encontrar una prueba, de que el mundo invisible que perseguimos desesperadamente por medio mundo, es una realidad incuestionable. Y ni el Barón Samedí, ni el mismísimo Lucifer me iba a hacer renunciar de ese ansiado objetivo.

Los diablos de Haití

Existe abundante bibliografía sobre el fenómeno zombi, sobre los espectaculares trances Vudú, las posesiones de las hounsi, la magia de los houngan y los mambo (sacerdotes) y los siniestros poderes de los bokor (brujos), pero en toda la literatura que consulté durante las semanas anteriores al viaje no pude encontrar ni una sola referencia sobre los "diableros". Es cierto que existe bibliografía sobre "diablos", que a lo largo de la historia supuestamente han estado al servicio de los humanos, como el famoso caso de Torralba, pero sobre este fenómeno en Haití nada de nada.

Según mis fuentes, y según algunos relatos que había obtenido en un viaje anterior, se trataría de un escaso tipo de brujos que utilizarían la ayuda de seres no humanos, a los que llaman "diablos", para sus rituales mágicos. Dichas fuentes afirmaban que no se trataría de entidades invisibles, como los losas (dioses Vudú) sino criaturas reales que, a través de ciertos rituales secretos, podrían ser materializados en nuestro mundo, y que podrían ser vistos y fotografiados, con el debido permiso

Hace un par de años pude interrogar en Haití a algunos bokor que afirmaban poseer diablos a su servicio. Según ellos, cuando un bokor pacta con un diablo, este le concederá poder, dinero, fama, o mujeres durante una serie de años que previamente acordarán. Al transcurrir esos años, el diablo cobrara su parte... la vida y el alma del brujo. Lamentablemente no me permitieron ver ninguno por mí mismo.

¿Increíble...? Por supuesto, pero cuando mi buen amigo, y famoso periodista, Miguel Blanco me narraba su más increíble experiencia con lo sobrenatural, no podía menos que conceder a los "diableros" el beneficio de la duda. "Ocurrió hace 8 años. -relata Miguel Blanco-. Yo estaba en Haití grabando una serie de TV y un brujo muy famoso de Puerto Príncipe me preguntó si yo quería ver algo fuerte de verdad. Asentí, y me llevó a una casa, en la periferia de la capital donde me presentaron a un bokor que, según me dijeron, trabajaba con Diablos. Me pidieron una botella de ron y una vela, que pagó mi amigo. Yo no gasté ni un dólar en aquel ritual. Tras comprarla y regresar a la casa, me crucé con una mujer de color que salía de una habitación con el rostro desencajado. Entre en la habitación y me sentaron ante una caja de madera que pude inspeccionar para ver si tenía alguna compuerta secreta, con resultado negativo. Delante colocaron una barrera de sal entre la caja y yo. La taparon y comenzaron a invocar al diablo. Al cabo de un buen rato la caja comenzó a tambalearse con fuerza y escuché dos voces hablando dentro. Después quedó solo una voz que hablaba en creol (lengua oficial de Haití) arrastrando mucho la erre. Esa voz habló también en francés y en castellano y me dijo cosas de mi vida que no podía conocer nadie. Pedí si podía verlo, y entonces levantaron la cortina que tapaba la caja y vi a un ser de poco más de un metro de altura, de ojos amarillos, rostro extremadamente arrugado -como un anciano- y piel blanca. Pude verlo a solo metro y medio de mi durante cinco minutos. Después se despidió. Entonces taparon de nuevo la caja y al volver a destaparla ya no estaba..."

Este relato de Miguel Blanco me ha quitado el sueño más de una noche. En este caso la fuente era completamente fiable, además Blanco es un aventurero que ha convivido con Tuareg, que ha explorado el Amazonas, que ha recorrido La India, en fin, que está muy curtido en el trato con brujos de todas las latitudes. No es un tipo fácil de engañar, además no fuma, no bebe y, por supuesto, no consume drogas.

Poco después otro español me relataba su experiencia con un "diablo" de Haití. Se trata de Santiago M., un respetable topógrafo que viajó a Haití tras escuchar el relato de Miguel Blanco en el programa de radio "Espacio en Blanco". Su relato era prácticamente idéntico al de Miguel. "Me llevaron a una casa de dos pisos en Puerto Príncipe. Antes compramos una botella de ron. Me sentaron entre los tres brujos delante de una gran caja de madera, con una línea de sal entre ambos. Te confieso que cuando empezaron la invocación comenzó a apoderarse de mi el pánico. Tardó bastante, y yo empezaba a sentir terror. Sobretodo cuando la caja comenzó a temblar y escuche la voz del diablo, un poco gangosa. Me empezó a hablar en castellano diciéndome cosas personales, y cuando destaparon la caja lo vi perfectamente. Era una especie de mezcla entre hombre y animal, o algo así. Muy viejo y blanco. Se movía por la caja y, cuando se acercaba hacía mí el brujo golpeaba con un cuchillo la caja, y el diablo retrocedía... Te juro que nunca había pasado tanto pánico. De pronto taparon la caja y rápidamente volvieron a destaparla, pero cuando lo hicieron ya estaba vacía y no había ni rastro del diablo...".

Mientras interrogaba a estos testigos sentía una envidia infinita de quien había podido contemplar cara a cara a una criatura no humana. Esa era la ansiada prueba que yo llevo años buscando infructuosamente para consolidar una fe en lo invisible que no tengo. En estos momentos yo no podía imaginar que pocos meses después, yo mismo me sentaría ente esa gran caja de madera, y asistiría no a uno sino a dos rituales de "materialización" de "diablos" en Puerto Príncipe...

Debo añadir que, mientras preparábamos el viaje, descubrimos que, aunque todavía no existía bibliografía académica al respecto, entre algunas agencias de turismo españolas y dominicanas ya comenzaban a circular rumores sobre los "diableros" haitianos. Al parecer algunos otros occidentales habían tenido ya la oportunidad de presenciar el aspecto más fuerte e increíble de la brujería vudú.

Mientras conversábamos telefónicamente con un famoso brujo de Puerto Príncipe, Tony Guelin, preparando nuestro viaje, nos aseguró que podríamos ver un "diablo", y nos hizo una inquietante advertencia: "pero que no se os ocurra tomar fotos sin su permiso, por que hace unas semanas unos periodistas belgas quisieron fotografiarlo cuando se materializó y dispararon los flashes de las cámaras sin avisar. Mon General ("mi General", así llamaba el brujo al "diablo", al que además identificaba con Bahel, uno de los lugartenientes de Satán según los tratados de demonología medievales) se enfadó y mató a los tres...".

Inmediatamente aclaré a Guelín que no haríamos nada que pudiese desagradar al "General", y no por temor, sino porque creo sinceramente que cuando un profano se acerca a una religión o creencia extraña, debe mantener un respecto infinito. Además, mi objetivo era el de satisfacer angustiosas dudas personales, no ganar el premio Pulizer. Por otro lado, ¿quién demonios se iba a creer que un demonio se materializa en una caja en Haití por muchas fotos que yo presentase? ¿Alguna vez las fotos de Ovnis, del Yeti, de Nessi o de fantasmas se han considerado una prueba científica de lo paranormal...?.

La magia más sincrética del mundo

Haití es un país complicado. La primera república negra del mundo, un tanto marginada y despreciada por occidente, es además un hervidero religioso. Las misiones católicas y protestantes intentan luchar inútilmente contra la religión vudú que los haitianos llevan implantada en sus genes. Sin embargo el vudú no lucha contra el cristianismo, ni contra el judaísmo, ni contra el budismo, ni contra ninguna otra religión, al contrario, se nutre de ellas. Por ello no nos sorprendió demasiado encontrarnos en Puerto Príncipe con otro "diablero" que resultó ser un experto en Cábala judía y en hermetismo.

Yo ya había presenciado en Haití rituales de vudú en los que se mezclaban símbolos masónicos, rosacruces o hasta deidades hinduistas. El sincretismo vudú fagotiza toda forma de magia y religión, pero hasta ahora no había conocido ningún brujo haitiano que a la vez fuese cabalista y taumaturgo. Pero ese interesante personaje existía y ahora estaba ante nosotros.

Llegamos hasta él por intersección del colaborador en Haití de una conocida agencia de viajes (invito al lector a recordar este dato). Y no tuvimos demasiada dificultad para ganarnos su confianza. Los estudios de teología, un poco olvidados ya, me sirvieron para mantener el nivel de la conversación y despertar el interés del brujo. El Maestro Garret –que así se llama este insólito taumaturgo vudú- parecía contento de que unos blancos ignorantes siguiesen con tanta atención su discurso u pareciesen verdaderamente interesados en sus poderes. De esta forma, con mucha, pero mucha, mucha, paciencia, conseguimos que el Maestro Garret aceptase oficiar una ceremonia de materialización para nosotros. La verdad es que él lo estaba deseando.

El Maestro Garret, nos explicó que el ritual que realizaba era costoso, ya que debían utilizarse muchos tipos de inciensos, velas, agua bendita, ceras, ofrendas y muchos otros elementos que, lógicamente, deberíamos pagar nosotros, ya que éramos quienes pedíamos el ritual. Además habría de alquilar dos o tres vehículos, ya que tendríamos que desplazarnos a casi 40 kilómetros de Puerto Príncipe con todos sus oficiantes y ayudantes, porque la ceremonia debía realizarse en un lugar concreto. Conseguimos rebajar de 2.000 dólares a 250 el costo de los "gastos" del ritual, aportando nosotros parte de lo necesario. Entregamos a Garret el dinero, para que se hiciese cargo de comprar todo lo necesario y preparar el ritual, y sellamos el trato con un fuerte apretón de manos. Dos días después, según nos garantizaba el Maestro Garret, podríamos ver y hablar con Astarot, uno de los más legendarios personajes de la demonología de todos los tiempos... Cuando salíamos de la casa del Maestro Garret vi por el rabillo del ojo un gran cartel al otro lado de la calle; Astarote. El nombre del diablo que, aparentemente, estábamos a punto de conocer, coronaba una estafeta de lotería... parecía otra premonición...

Bahel: El general del infierno

Disponíamos de dos días más y aprovechamos para intentar localizar a otros diableros. Por una serie de circunstancias, de pronto nos vimos en un coche camino de algún lugar desconocido, con un famoso brujo haitiano al volante. Cuando llegamos a nuestro destino, una concurrida calle en la periferia de Puerto Príncipe, tomé un par de fotos de la zona, por si fuese preciso localizarla en un futuro. Después nuestro guía nos condujo por un estrechísimo callejón, entre otras dos casas y entramos por el lateral de una de ellas. En cuanto vimos la escalera de caracol, Miguel Blanco endureció el rictus y me susurro al oído: "Es aquí, esta es la casa donde vi el "diablo"". El lector se puede imaginar la emoción, tensión, alerta y temor que comenzamos a sentir.

Tal y como me había explicado Miguel, una antesala de espera, sin mobiliario alguno, era el preámbulo al "cuarto del Diablo". Curiosamente y como ocurriera 8 años antes, nos cruzamos con una mujer de color que salía de la siniestra habitación. Su rostro expresaba autentico terror, verdadero pánico. Cuando entramos descubrimos un cuarto de unos 3 por 4 metros. Sin muebles. Tan solo unas sillas frente a una gran caja de madera –de 2 metros de largo por 1 de ancho y 1 de alto- cubierta por una gran cortina negra. A su lado una pequeña mesa con algunos instrumentos extraños. Todo ello envuelto en una gran penumbra que permití ver con mucha dificultad.

Allí nos esperaba Jacques, un brujo negro... muy brujo y muy negro. No se trataba del "diablero" que 8 años atrás había mostrado a "Bahel" a algunos occidentales, como Miguel o Santiago. Según Guelín, aquel "diablero" había pactado con "Bahel" 30 años de éxito, dinero y poder. Había pasado ese plazo y "Bahel" vino para cobrar lo que era suyo y lo mató. Ahora es Jacques quien ha hecho un pacto con el...".

Jacques, al que casi no podía ver la cara en aquélla penumbra, era sobrino del "diablero" muerto, y tras su muerte había heredado su casa, su "cuarto del diablo" y su siniestra caja de madera. Y, al parecer, también sus secretos mágicos.

Antes de subir a la casa Guelin nos había hecho comprar una botella de ron y unas velas. Ahora, muy solemnemente nos invitaban a sentarnos ante la gran caja de madera. Jacques se sentó a mi lado.

Apenas había sitio para todos en el pequeño cuarto. Entre la caja y nuestras sillas, que estaban pegadas a la pared, había una gran tinaja llena de sal, con un cráneo en el centro. "La sal –nos decía Jacques, cuyos blancos dientes alumbraban como focos en la niebla- es para protegernos y para que "mon General" no salga de la caja...". Y digo yo, si el "diablo" se materializa y desmaterializa a voluntad, que importa que no pueda salir de la caja por delante...
Mientras miraba, es decir, intuía a Jacques deseaba que sonriese mucho para tenerlo localizado en aquélla inquietante penumbra... el condenado me había "confiscado" las grabadoras magnetofónicas, las cámaras de fotos y vídeo y la linterna.

Justo antes de comenzar, Miguel Blanco y yo pedimos permiso para rodear la caja en busca de alguna puerta oculta, trampilla o alguna conexión con otra habitación. Nada.

El brujo destapó la caja un momento para que viésemos que estaba vacía. Volvió a taparla con la tela y por fin comenzó el ritual. Jacques y sus ayudantes recitaban una inescrutable invocación al "diablo" Bahel mientras giraban una cómica carraca. No pasaron ni cinco minutos cuando la caja comenzó a temblar, a vibrar fuertemente. De pronto vi que por mi lado, en el ángulo inferior y a solo 15 o 20 cm. De mi pié derecho asomaba una especie de garra por debajo de la cortina. Era negra y parecía como de trapo. Aunque solo apareció un segundo y volvió a desaparecer dentro de la caja. Por un momento dude de mi vista pero lo mejor estaba por venir... Entonces Jacques nos invitó a entregarle el ron como saludo. Yo tomé la botella y la metí detrás de la cortina. Noté un fuerte tirón en la mano que me la arrebató con violencia.

Casi inmediatamente escuchamos una voz que provenía de la caja. Hablaba creol arrastrando la R de forma evidente. Nos preguntó que queríamos pedirle. Y le respondimos que solo verlo y fotografiarlo. Al General no le hizo mucha gracia lo de las fotos y se entabló una discusión entre el "diablo" y el "diablero". Como podrás suponer, amigo lector, mi pabellón auditivo estaba más abierto que las antenas de Arecibo. Debía de parecerme al "Chapies". Con el cuello extendido hacía adelante intentaba captar hasta el más mínimo sonido proveniente de la caja y ¡oh sorpresa!, en un par de ocasiones escuché con toda claridad carraspeos. El "diablo" estaba carraspeando. Una de dos, o el infierno no es tan ardiente y el "diablo" tenía gripe o estaba forzando la voz y allí había gato encerrado...

De pronto el brujo levantó la cortina y pudimos ver que la caja estaba vacía. En su interior había aparecido la estatua de un búho... "búho encerrado".

Había rodeado la caja, estaba seguro que no había tubos, ni micrófonos, ni cables ¿de donde venía aquélla voz?. Jacques volvió a tapar la caja, insistimos en nuestro deseo de ver físicamente al "diablo" que, tras una breve discusión, aceptó. En ese instante nos invitaron a taparnos la nariz, ya que "al materializarse desprende un olor pestilente". Efectivamente comenzamos a detectar un auténtico pestazo a amoniaco. Entonces Jacques levantó la cortina y ¡voila!, allí estaba. Desde mi ángulo, un poco más lateral que el de los demás, pude ver que se trataba de un joven negro agachado y torpemente tapado con una capa roja, que hizo además de atacarnos. Instantáneamente Jacques arrojó un puñado de sal a la caja y la tapó con la tela. Volvió a destaparla y la caja estaba vacía... Miguel Blanco me miró inmediatamente susurrándome "esto no es lo que yo vi la otra vez, esto es un truco". ¡Touche!.

Sonriendo de satisfacción por nuestra cara de pasmo – a los blancos se nos ve mejor en la penumbra- Jacques se levantó y rodeó la caja (se que se levantó porque su dentadura sonriente delataba sus movimientos). En ese instante pude aprovechar para coger un puntero láser que llevaba en mi equipo y enfocarlo dentro de la caja sin que nadie me viese, para intentar calcular su profundidad y ¡sorpresa!. La caja –por dentro- aparentaba solo un metro y medio de larga. Era algo más pequeña de lo que a mí me había parecido por fuera. Tuve que esperar a que concluyese el ritual para poder recorrer de nuevo la caja al salir de la sala, sin levantar sospechas. Efectivamente, por fuera la caja medía dos metros... la solución al enigma era simple. La caja tenía un doble fondo en un extremo, donde se escondía el compinche del falso brujo oculto tras una tela negra. Un truco simple pero muy efectivo, sobre todo entre los campesinos haitianos...

La gran ceremonia

Ni que decir tiene que la situación fue desagradable. Nunca resulta grato descubrir los fraudes. Fuese lo que fuese lo que Miguel Blanco vio 8 años atrás, lo que acabamos de presenciar era una imitación, que Jacques venía ejerciendo desde la muerte de su tío, para sacar el dinero a los nativos y a los extranjeros.

Con cierta amargura y desencanto al día siguiente acudimos a nuestra cita con el Maestro Garret. Afortunadamente teníamos otra oportunidad. Nos reunimos con los ayudantes de Garret en su casa. Y allí, antes de partir hacía un lugar que no quisieron revelarnos antes, pude conversar con su lugarteniente Phill, al que le comenté nuestra desmitificadora investigación del día anterior. "A nosotros no nos van a engañar con trucos de magia –dije a modo de advertencia". Phill muy serio, me explico que lo que ellos hacían era autentica magia. Y poco tardaría en descubrir cuan cierto era eso...

La espera se hacía interminable. Garret decía esperar a todos sus ayudantes, y por fin, en dos camioneta y un coche, salimos hacía el lugar del ritual.

Tardamos más de una hora en recorrer unos 40 kilómetros, hasta llegar a una playa desierta. El ambiente no podía ser más mágico. Una gran Luna llena presidía un cielo estrellado. Estábamos a solo un par de metro de la orilla, donde unas suaves olas del Caribe acariciaban las rocas entonando un suave ronroneo que añadía más magia a la situación. Y allí estábamos, 12 negros y 3 blancos esperando ver la materialización de "Astarot"... dantesco.

Los ayudantes de Garret comenzaron a trabajar enseguida; mientras unos se cambiaban de ropas, otros comenzaban a preparar las abundantes ofrendas (ron, dulces, pan, etc.) otros organizaban las velas e inciensos, y otros, dirigidos por Garret, comenzaron a dibujar tres grandes círculos rituales.

Los 3 círculos medían unos 2,5 metros de diámetro y estaban colocados a 10 metros cada uno del otro en línea recta. Según nos adelantaron, nosotros nos colocaríamos en el segundo circulo, con una gran estrella e David en el centro, rodeada de caracteres mágicos escritos en hebreo y latín. En el primer circulo, con un triángulo interior, se aparecería el diablo. Pedí permiso para hacer unas fotos, y se me concedió, siempre y cuando no molestase a los oficiantes, así que tuve que hacer las fotos muy deprisa y a cierta distancia. Se me advirtió que no podría hacer fotos durante la materialización salvo que "Astarot" me lo permitiese. Estaba dispuesto a ser completamente respetuoso con el ritual religioso y acepté. Sin embargo, a pesar de mi ansiedad personal como angustiado buscador, como investigadores asépticos, nuestra responsabilidad es ser críticos y prudentes.

Así pues, mientras Garret y sus ayudantes estaban distraídos con los otros dos círculos, Miguel Blanco y yo colocamos una grabadora de activación por el sonido entre unos arbustos que estaban justo al lado del circulo de materialización. Además cercamos todo el perímetro que rodea a ese circulo con hilo invisible, del que se utiliza en ilusionismo. Si "Astarot" aparecía en aquel circulo, los hilos invisibles no estaban rotos y la grabadora no captaba nada anómalo, debería reconocer que se había materializado de la nada... y estaba dispuesto a hacerlo si la experiencia era convincente.

Y comenzó el ritual. A diferencia del día anterior fue muy largo y tedioso. Garret y su asistente Phill, recitaban letanías en latín y francés. Otro ayudante quemaba inciensos, otro se ocupaba de las velas, un coro acompañaba los cánticos de Garret en ciertos momentos, otro subrayaba algunas frases con toques de campana... y todos nos encontrábamos dentro de los círculos de protección... "si salís del circulo durante la invocación – nos había advertido Garret- podéis morir". Solo él, como maestro oficiante, podía estar fuera del circulo de protección.

Estábamos de pie, firmes y tensos. Y pasaron 15, 30, 45 minutos... Nos dolían los pies y estábamos cansados. Continuaban los rezos y los cánticos. Yo había conseguido permiso para grabar en audio el ritual, pero tuve que parar la grabación por temor a quedarme sin cintas a media ceremonia. Además estaba empezando a odiar a un muchacho que quemaba los inciensos a mi lado, contra el viento. Ya empezaba a marearme con aquel pestazo a rosas... Una hora, hora y cuarto... y de pronto, entre los arbustos de la playa surgieron dos llamaradas enormes. "¡Ya están aquí! –gritaban todos- ¡Astarot y Asmodeus...!". La verdad es que la situación era dantesca...

De pronto escuchamos una voz profundamente grabe que salía de la oscuridad. Por más que forzábamos la vista no veíamos nada, pero la voz era muy clara. Garret se acercó a nosotros, los tres blancos, y nos dijo que uno solo podría acercarse para hablar con Astarot, y a mi me tocó el honor. Salí del circulo escoltado por Garret y 4 ayudantes.
Caminamos lentamente hacia el primer círculo y, un poco más allá del mismo, por encima de unos arbustos de unos 2 metros de altura, comencé a atisbar una forma humanoide. Pude distinguir entre las sombras un torso cubierto con una especie de túnica roja, y un rostro deforme muy desagradable. Me hicieron detenerme a unos 3 metros de "Astarot".

Inmediatamente me quitaron las cámaras de fotos que llevaba, la linterna y hasta una luz química que tenía atada a mi mochila. Y también me sacaron la grabadora, pero se la llevaron encendida, con lo cual todo lo que ocurrió entonces quedó registrado. Allí estaba yo. En un lugar remoto, en plena noche, rodeado de 5 brujos haitianos y a solo 3 metros de un legendario "diablo"... la verdad es que la situación era muy dantesca.

Mientras el diablo hablaba, escuchaba a su alrededor una especie de rugidos y silbidos, como de serpientes. "Muy arquetípico, demasiado arquetípico" – pensé. Garret, en todo momento me tranquilizaba. "Hay gente que se ha desmayado de miedo al estar ante él, pero no te preocupes que no te hará daño. Que no te domine el miedo...". Por fin, el "diablo" se dirigió a mi, siempre en creol, preguntándome quien era, de donde venía y que deseaba pedirle. Al parecer, tanto Garret como el mismo "Astarot" estaban acostumbrados a que la gente les pida dinero, favores materiales, poder... yo sólo le pedí poder acercarme más y verlo cara a cara. Al parecer mis palabras irritaron mucho a "Astarot". Mientras Garret me espetaba desconcertado "¿pero no tienes miedo?", dos de sus ayudantes me tomaban por los brazos indicándome que volviese al segundo circulo. Poco después el ritual concluía. Al parecer yo no había reaccionado como estaba previsto.

Mientras Garret y sus ayudantes recogían sus bártulos, pude zafarme del grupo y recoger la grabadora oculta. Al revisar los hilos invisibles descubrí que justo donde se había aparecido el diablo, el precinto se había roto. En la cinta magnetofónica, además, se habían grabados unos sospechosos pasos, y no de patas de cabra, que llegaban al lugar de la aparición. Sin duda, allí no se había materializado un macho cabrío... todo lo más un cabroncete disfrazado de demonio... Aquello era un sofisticado fraude. Confieso que perdí los nervios, y la situación se nos fue de las manos. Cegado por la rabia estallé gritando que eran unos embaucadores y que denunciaríamos el fraude en cuanto llegásemos a España, para que no pudiesen engañar a otros viajeros que acudan a Haití en busca de magia. Y se armó la bronca. La grabadora que me habían confiscado continuaban encendida y los oyentes del programa MUNDO MISTERIOSO han podido escuchar el escandaloso documento. Ante la lógica preocupación de Miguel –al fin y al cabo estábamos a 40 km. Del hotel en plena noche- la situación se me fue de las manos y me enzarcé en una muy acalorada discusión con los brujos. Omitiré los detalles, pero puedo decir que llegó a desenfundarse algún machete y algo más...

Al final conseguimos que nos devolviesen hasta el último dólar y que reconociesen que toda aquella elaborada puesta en escena era un sofisticado fraude.

Alerta a los buscadores sinceros

No sería justo desmerecer a la fascinante religión vudú por un puñado de estafadores, como no es justo condenar el cristianismo por los sacerdotes corruptos, o negar la percepción extrasensorial porque muchos son videntes fraudulentos. Sin embargo es importante que el investigador honesto tenga en cuenta que no solo en España hay falsos videntes, gurus de pega y pseudodotados. En Haití, el país más pobre de América, el vudú, además de una religión se ha convertido en una forma de sacar unos dólares a quien los tiene... el turista blanco. Además, algunas agencias de viajes, consciente o inconscientemente, colaboran ya con estos estafadores, incluyendo en sus destinos turísticos rituales de magia y brujería, como los que acabo de describir. Cuidado. Si decide acercarse a estudiar la fascinante magia del vudú, procure tomar sus precauciones y mantener siempre su sentido crítico. De lo contrario, el único fenómeno paranormal que vivirá será una inexplicable desmaterialización de su dinero... para-anormal, auténticamente para-anormal...

IMPORTANTE: Algunas de las grabaciones realizadas en Haiti durante el ritual de vudú que se relata en este articulo, están disponibles directamente en: http://elsecreto.mundomisterioso.com (sección multimedia) o http://jabber-hispano.org/mesias/modules.php?name=News&file=article&sid=89


Manuel Carballal (Publicado en EOC n2 23)