Por otro lado, el capítulo VI del Código Penal español, en su sección 1ª “de las estafas”, dice: “Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno ”. (Articulo 248)
Y mientras tradicionalmente las estafas esotéricas eran cometidas por individuos aislados que realizaban el timo personalmente o, en el mayor de los casos, con la colaboración de un cómplice, en los últimos años los analistas de este tipo de criminalidad hemos detectado una evolución es este tipo de delitos, y es la creación de bandas o colectivos, de tres o mas individuos, con conspiran utilizando la violencia, la intimidación o la corrupción, para cometer los delitos de estafa en el contexto mágico y esotérico.
Uno de los primeros casos se produjo en Barcelona, hace ya más de 15 años, cuando un grupo de inmigrantes latinoamericanos, fundamentalmente argentinos, fueron puestos a disposición judicial tras ser detenidos en la ciudad condal, acusados de numerosas estafas. El modus operandi de los timadores consistía en abrir varias consultas esotéricas en la provincia de Barcelona. Uno de los encausados se especializaba en astrología, otro en tarot, otro en quiromancia, etc. Cuando el cliente acudía a cualquiera de los estafadores este, tras cobrarle la consulta, le aseguraba que su problema era demasiado grabe y que iban a necesitar la colaboración de un colega, experto en otra disciplina esotérica mas poderosa. El cliente acudía a la consulta del cómplice, pagando una nueva cantidad, y era de nuevo remitido a otro cómplice, experto en otra habilidad mágica más poderosa, y más cara, que quizás podría ayudarle… y así hasta que el desafortunado desembolsaba hasta el último céntimo. Para alentar su credulidad los estafadores usaban burdos trucos de ilusionismo que hacian pasar por poderes mágicos.
Después del año 2000 se produjo un incremento en este tipo de casos, asociados con frecuencia a redes de inmigración ilegal. Por ejemplo, varios “doctores parapsicólogos” cubanos, fueron detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía especializados en sectas, en Oviedo, tras haber recibido la denuncia de una vecina de Gijón de 74 años, a quienes los falsos parapsicólogos cubanos habían estafado ya cientos de miles de euros.
En 2004, también agentes del CNP detienen en Pamplona a varios supuestos “brujos africanos” senegaleses, y a uno de Guinea Conakry que ya habían timado 97.000 euros a varios clientes. Especialmente deleznable el caso de un vecino de Pamplona, con sus capacidades psíquicas alteradas, que estaba dilapidando su herencia familiar con el que la policía califico de “grupo organizado” de estafadores. En el momento de producirse la detención sonó el movil de uno de los componentes de la banda. Se trataba de una vecina de Tafalla que ya había desembolsado quinientos euros y que solicitaba una segunda cita con los falsos brujos.
Un año después era el Grupo de Delincuencia Económica de la Jefatura de Barcelona, así como agentes de la Comisaría de Sabadell, los que desarticulaban una organización de falsos médiums y videntes, que ya había cometido estafas en Tarrasa, Tarragona, Pamplona, Jaen, Oviedo y Burgos. Tan solo en la Comunidad Foral de Navarra, y según los análisis económicos de la Jefatura Superior de dicha comunidad, esta banda organizada había estafado más de un millón de euros. Los siete detenidos eran de origen brasileño.
En otras ocasiones no fue tan sencillo, y las detenciones de estas redes organizadas no se consiguieron de forma tan sencilla, o fue después de largas persecuciones. En los últimos años falsos videntes, curanderos y médiums han pasado a engrosar las listas de “busca y captura” emitidas por la policía española. Como ocurrió en Málaga con el clan de los “Ristitisch” o los “Stefanos”, una organización de ciudadanos de nacionalidad brasileña y etnia gitana que habían instalado su consulta en la Calle San Andres de dicha localidad, dándose a la fuga tras varias estafas y en orden de busca y captura por el Grupo de Fraudes de la Brigada Provincial de Policía. O el caso de la también brasileña Ruth Vacite, cuña orden de busca y captura fue emitida, esta vez, por la policía de La Rioja, tras haber estafado más de 8 millones de las antiguas pesetas ejerciendo como vidente. La mayoría de estos estafadores fomentaba la credulidad de sus víctimas utilizando trucos de ilusionismo, como el diagnóstico con un huevo inyectado de tinta para diagnosticar el mal de ojo, supuesto control sobre el dolor, etc. Cualquier mago puede reproducir todos esos falsos efectos mágicos.
Con el paso de los años, y con la experiencia acumulada por los profesionales de las estafas esotéricas, los métodos se han perfeccionado y los delincuentes de la fe se han vuelto más escurridizos para la policía, y esto nos confirmaban en la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en La Coruña, varios agentes de la Policía Judicial que trabajaron en el caso de la banda de la “santera”, desmantelada hace pocas semanas en Mallorca.
Según nos informan los policías, y al igual que había ocurrido en Santander, Córdoba o Zaragoza, los miembros de este “clan” de videntes acudieron a la ciudad con un plan muy elaborado para cometer sus estafas. Como en las otras ciudades, alquilaron un piso, en la Diego Delicado, y un bajo, concretamente el local C del número 7 de la calle Alcalde Sanjurjo, y procedieron a la impresión de folletos que varios de los implicados distribuían por las calles, locales y comercios de la ciudad, para reclutar clientes.
Uno de ellos, Renato N. R., contrató además varios anuncios en el principal periódico de la zona, en este caso La Voz de Galicia, que estuvieron publicándose interrumpidamente hasta el pasado 16 de agosto. En los archivos hemos localizado varios de dichos anuncios, con un texto muy parecido al de ofertas similares: “ ESMERALDA. Astróloga y vidente. Hecha las cartas de Tarot, caracoles y videncia de las manos. Trabajos garantizados al 100%.”, o “ Astróloga y Vidente Esmeralda, echa las cartas de Tarot. Caracoles y videncia de las manos. Hace cualquier trabajo. Seriedad y eficacia. Lllame para una consulta”….
Algunos de los vecinos del piso y el local de los falsos santeros, que no son víctima de la superstición absurda que hemos encontrado en muchos casos similares: “¿y si le digo algo y me echan un mal de ojo?”, han colaborado con quien esto escribe, facilitándome ejemplares de los “folletos publicitarios” más que dignamente impresos por la banda de la “santera”. Elida Fuentes, vecina del bajo B del local de la banda, recuerda que sus vecinos eran extremadamente discretos y que nunca llamaban la atención. Ni ellos ni sus clientes. Sin embargo otros vecinos nos sugieren que los restos de rituales y ceremonias mágicas encontrados por la policía local en el cercano mirador de la Torre de Hércules, y sobre el que nos informan en el Ayuntamiento de La Coruña que se han abierto diligencias en varias ocasiones, podrían haber sido fruto de esta organización.
Según esta teoría el local, en esa calle especialmente discreta y ubicada a muy corta distancia de la zona donde se han encontrado restos de ceremonias afroamericanas, no habría sido escogido ahí por azar. Ya que permitía desplazar al cliente a una zona especialmente sugerente y discreta, donde elaborar vistosos y aparatosos rituales mágicos, con sacrificios de animales incluidos, que justificasen las abusivas sumas que iban a cobrar, y que además sugestionarían al consultante, haciéndolo más manipulable.
En este caso en concreto, y según la nota facilitada a un servidor por la Comisaría de La Coruña, la banda liderada por “Esmeralda” constituye “un grupo perfectamente estructurado para la comisión de estafas, de las que todos ellos son partícipes ya que se llevan a cabo en el domicilio que habitan todos ellos, se desplazan todos juntos y disfrutan de los bienes ilícitamente conseguidos todos juntos, participando todos de la preparación, soporte, comisión de los hechos y disfrute de los obtenido mediante ellos”. En otras palabras, criminológicamente podríamos hablar, perfectamente, de bandas de crimen organizado cuya especialidad es la estafa esotérica, una nueva modalidad delictiva que, por desgracia, comienza a abundar en Europa.
Criminalidad esotérica
Este tipo de timadores establecían sus consultas en hoteles o casas de alquiler, manteniendo el consultorio durante un periodo de dos, cuatro, seis meses, y desapareciendo posteriormente sin dejar rastro, antes de que los clientes insatisfechos pudiesen reclamar. Pues bien, en la nota sobre la banda de la “santera” facilitada por la Jefatura de Policía de La Coruña hace pocos días se detalla el modus operandi de esta organización: “A la llegada a las ciudades: antes de alquilar un piso, se alojan en hoteles, con el fin de conocer "in situ" la ciudad donde van a actuar y así alquilar en barrios, donde estén situados céntricamente y bien comunicados. Realizan una campaña masiva de publicidad, tanto en la prensa local escrita así como mediante regado de pasquines, donde dan a conocer sus servicios a posibles víctimas con problemas personales de diferente índole, al hacerse pasar un miembro de la organización, normalmente mujer, por "videntes" o "curanderos". Este tipo delincuencial está perfectamente organizado y cada uno de sus miembros tiene una tarea específica en la preparación y ejecución de los hechos que van a perpetrar, siendo normalmente, como ya se ha dicho, las mujeres las que hacen de "astrólogas", "videntes" o "curaderas", tratando directamente con sus víctimas, y los hombres en cambio tienen una labor preparatoria previa para determinar la infraestructura necesaria en el lugar de acción. En un periodo corto de tiempo, habitualmente menos de un mes, y tras conseguir dinero o efectos de sus víctimas, se marchan del lugar precipitadamente, lo que dificulta enormemente ser descubiertos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pues las víctimas detectan la estafa una vez que dichas personas se han marchado, presentando acto seguido la correspondiente denuncia, si bien, en algunos casos no llegan ni a denunciar lo sucedido, bien por vergüenza o por miedo a posibles represalias”.
Pero en este caso en concreto, y sólo en la ciudad de La Coruña, al menos 4 víctimas se atrevieron a denunciar las estafas cometidas por esta organización, entre mayo y agosto de este año. Alguna de esas víctimas llegó a entregar en pago joyas familiares, valoradas entre 5 y 18.000 euros, y hasta a solicitar un crédito bancario para poder hacer frente a las minutas de los falsos santeros, que les amenazaban con todo tipo de desgracias, en caso de no realizar los supuestos “trabajitos” mágicos contra el mal de ojo que, supuestamente, pesaba sobre ellos.

En junio agentes del Cuerpo Nacional de Policía detienen en Guadarrama (Madrid) al curandero Jorge Washington C. H., ciudadano ecuatoriano de 51 años, sobre el que ya pesaba una orden de busca y captura tramitada en Estados Unidos, donde el curandero había ejercido también como sacerdote, siendo acusado de abusos sexuales a menores. La detención se produjo en las inmediaciones del Complejo Cultural Residencial de Guadarrama, durante un retiro de “sanación interior”.
En octubre, y mientras el cerco policial se cernía sobre la banda de las “santera” en Mallorca, la Policía Judicial extremeña recibía varias denuncias contra la vidente Clara, una ciudadana brasileña recien afincada en Marida, tras abrir una consulta como vidente. Según el comisario Luis Ochagavia, la vidente había sido acusada de haberse apropiado de grandes sumas de dinero en efectivo, joyas y objetos de valor, de sus clientes.
Junto con los "viajes esotéricos" y el "ciber-ocultismo", el negocio del "escepticismo mediático" es el nuevo modelo de timo paranormal, cada vez más de moda. Lucrativas conferencias, rentables apariciones televisibas y subvenciones universitarias han convertido a exacadémicos o simples aficionados sin titulación, y en paro, en autoriades internacionales sobre cuestiones pseudocientificas. Y al igual que en el caso de los vendedores de misterios, no se requiere ninguna titulación para tan lucrativos negocios.
Pero en algunos casos el afan de lucro es tan desmedido que sobrepasa todo lo imaginable. Por ejemplo, resulta paradójico que autotitulados “divulgadores científicos” se profesionalicen en el pseudoescépticismo, beneficiándose de presupuestos universitarios, lucrativos artículos, libros, conferencias, programas de
TV, etc, cuestionando videncia, curanderos o los “contactos extraterrestres”… Con solo una visita a la página web del autodenominado "periodista cientifico" (en realidad fotografo erótico) y extrabajador de la revista "cientifica" Contactos Extraterrestres, Mauricio Schwarz descubrimos que al mismo tiempo que rentabiliza sus artículos, conferencias, debates, etc, atacando a los videntes se lucra anunciando en sus páginas web a esos mismos videntes, curanderos y demás charlatanes del misterio. Como demuestran estas capturas de su web, en el caso de Mauricio Schwarz, no se trata de un anuncio aislado, sino de una practica tan habitual como lucrativa. El autodenominado periodista científico, conocido como el "hombre de la coleta" intenta desmarcarse alegando que no controla los anunciantes… pero el caso es que los mantiene para seguir cobrando, tanto de unos como de otros. Como protegerse de los falsos videntes
manuelcarballal.blogspot.com

















